dimecres, 29 de març de 2017

aPOcALiPsiS dEsoRdeNadas




Es curioso que siempre viva rodeado de conflicto. Creo que es por mi hipersensibilidad a las cosas. Recuerdo una entrevista que le hicieron una vez a Kurt Cobain en que decía que desearía ser menos sensible y más simple, y disfrutar con las cosas simples que hacían feliz a la gente, como el deporte y ese tipo de cosas. A mi el deporte me encanta, pero empatizo con el fondo de lo que decía Cobain. A veces desearía que las cosas no me afectaran tanto, y no coger tantos berrinches por las cosas que no me gustan de la humanidad (las cifraría en el 99%, aproximadamente), y no sulfurarme por la estupidez y el egoísmo ajenos (lo cifraría en el 99%, aproximadamente), ni alterarme por los que se dejan el cerebro y el sentido común en la cama al levantarse (los cifraría en el 99%, aproximadamente). Hoy L de Lesbiana me ha admitido que también está molesta por lo que vengo advirtiéndole hace tiempo de una tercera persona a la que podríamos calificar como La Rémora. Creo que ya había comentado alguna vez que no creo en absoluto en el trabajo en equipo, porqué siempre acaba implicando que algunos curran y pringan como el que más, y otros se cuelgan que da gusto. No hace falta decir a qué grupo pertenece La Rémora. Este tipo de comportamientos son los que me ponen a 1000 (en el sentido negativo), y hacen que se me atragante la gente. No lo entiendo, y me tocan mucho las narices, porqué también implican que se deben pensar que los demás somos estúpidos. Yo tengo muchos defectos, pero intuitivo y despierto lo soy un rato, y de estas cosas me doy cuenta enseguida. Y me revientan.

Otro punto de 'conflicto', si se puede calificar así, me llega de La Chica Con Pelo De Chico. Anoche en teoría teníamos que haber quedado, pero se olvidó y me lo dijo tarde, cuando ya no había opción de buscarme plan alternativo (de hecho, había cambiado otros planes porqué daba por hecho que habíamos quedado). Y como no le contesté a su mensaje, hoy me ha escrito otro preguntando si me había enfadado. Tampoco lo calificaría así, pero sí que admito que me sorprendió su olvido y me habría gustado salir esa noche. Con ella, porqué tenía ganas de verla, o si no, tener la opción de buscarme otro plan sin tener que estar pendiente de su respuesta. No soporto depender de los demás, ni esperar respuestas que me bloquean otras alternativas. Lo que decía al principio: todo me afecta sobremanera. Y, en el fondo, eso es una gran putada...


*Lo bueno de esta hipersensibilidad es la intensidad brutal con la que se viven delicias sonoras como ésta; algo bueno tenía que tener...

dimarts, 28 de març de 2017

fUeL My fiRe





Últimamente no escribo mucho. Aquí. Estoy escuchando Dinah Washington, aunque también haría noche de Tom Waits, o la gran Billie, o cualquier artista de pianos llorones. Arrastro cansancio. Físico y mental. A veces me siento atrapado en mi propia vida, y en todas sus estúpidas espirales. Es como haber caído dentro de un paquete de pastas Gallo, o incluso de marca blanca. Y a saber en manos de quién caerás, en función de si el reponedor te pone en la fila de la izquierda o la de la derecha, o si quien te compre ha perdido el metro en los morros y se ha tenido que esperar al siguiente. La vida es una sucesión de azares más o menos afortunados. Y por muchos que te esfuerces, al final todo depende de un golpe de suerte final. Como esos equipos que hacen un gran partido, en bloque, pero acaban rematando al palo. Y a la jugada siguiente encajan el gol de la derrota. El éxito o el fracaso son dos grandes mentiras. Como el 99% de la vida humana actual. Como el 99% de los humanos contemporáneos.


Han sido días intensos y de mucha actividad. Maika estuvo maravillosa, en un entorno adecuado. Es curioso que la compañía que no hace tanto me quitaba el sueño (bueno, quizás exagero; dejémoslo en que me hacía gracia), ahora me da algo de pereza. Quizás porqué es parte de esa situación que me genera conflicto e incomprensión. No entiendo a la gente que te lía en proyectos en los que no cree (y posteriormente abandona, o deja morir en la desidia). Tampoco entiendo a la gente que no presta atención a lo que hace, cuando se supone que lo que hace le gusta. La gente empanada me pone muy nervioso. También las rémoras. O los putos niñatos vecinos del edificio de al lado a los que, tras varios avisos de buenas maneras, les eché la bronca padre el otro día a través de un interfono, harto de su puto egoísmo. Me puse ultra nervioso y violento (verbalmente), por la total incomprensión ante este tipo de comportamientos. No soporto a la gente que no piensa más allá de su ombligo. Y menos cuando ya les has pedido un montón de veces  de buenas maneras que por favor respeten a los que le rodean, y reiteran en su egoísmo de niños malcriados. Luego me sentí mal, porqué no me gusta ponerme así, pero de verdad que este tipo de cosas me generan tal rabia en ese momento que me encantaría poder desahogarme con ellos de manera ultraviolenta (físicamente hablando). Mis primeros recuerdos de este tipo de instintos viscerales son de bien pequeñito, con una niña de pelo sucio hija de una profesora que era muy repelente y daba mucha rabia. Y siempre me imaginaba que le tiraba bien fuerte de los cabellos y la hacía llorar. Otra vez, también de niño, estaba jugando a fútbol con mis amigos en la calle, y otro crío que hacía 3 como yo estuvo todo el rato gritándome y llamándome pequeñajo. Fui tragando y aguantando sus impertinencias gratuítas, hasta que en un momento dado no pude más y exploté, y le di tal patada en la espinilla con todas las fuerzas que tenía dentro y más, que le hice una buena brecha que empezó a sangrar abundantemente. El grandullón acabó llorando, todo el mundo alucinó conmigo (yo era un niño súper tranquilo), y mi tío me pegó la bronca. Pero sé perfectamente que mi reacción fue perfectamente comprensible (y casi me atrevería a decir que justificable). Si yo no me meto con nadie y estoy a mi aire sin molestar a nadie, ¿por qué narices tengo que aguantar que un cretino me empiece a importunar de manera gratuíta? Trasladado a mis días actuales... si soy discreto, silencioso y respetuoso con mis vecinos, ¿por qué narices tengo que soportar que unos gilipollas no me dejen dormir con música a todo trapo de madrugada? La gente va a su puta bola y le importan una mierda los demás. La humanidad merece la extinción.


Estos días también fui a ver a Les Sueques (y Les Daneses...). Hacía tiempo que un aguacero igual no me pillaba por la calle. Bueno, no, que el día del concierto de Bastante también nos pasó, y L de Lesbiana acabó en casa esperando a que pasara la tormenta. Ayer estuvimos en el recital poético de PJ Harvey con Hermano-Ficticio-R y su pareja (bueno, y la gente a la que nos fuimos encontrando por allí). Me gustó la experiencia. No suelo ir a ver recitales de poesía. Recuerdo uno de Rubiaza Locuela. Y también otro de Patti Smith en el Palau. Pero poco más. Polly es hipnótica, y ni tan siquiera necesita de guitarra para serlo. Tiene un punto ido, de genio. Tras el recital, firmó libros, y pude intercambiar 4 palabras, explicándole que estuve en Londres viendo su experimento de grabar el último disco tras una vitrina donde eran observados sin ver a los voyeurs que estábamos fuera. Me preguntó si me pareció una experiencia interesante, y por supuesto que le dije que sí. Le pregunté si a ella se le hizo extraño, y me dijo que sólo al principio, los primeros días, pero que una vez se involucró en el proceso de elaboración del disco, ya casi ni se acordaba. Nos dimos la mano, sonrisas mutuas, y poco más. Nadie me provoca más fascinación en el mundo que ella. Por su música, su carácter, sus cosas claras, su atrevimiento... me parece la artista más importante que ha dado el rock de los últimos 25 años. Tan simple y tan complejo como eso.


Esta noche tenía que quedar con La Chica Con Pelo De Chico, pero al final no ha podido ser. Parece una historia algo maldita. Las cosas NUNCA son como uno las imagina o planea. Quizás por eso no me gusta ni suelo planear nada (e intento también no imaginar las cosas como quiero que sean, porqué entonces seguro que pasa lo contrario). Es cierto que eso de no planear también es un handicap, porqué luego cuesta encontrar gente con la que improvisar. Y más si vas a contracorriente, como yo. Esta es otra parte de esa espiral en la que me siento atrapado. Las semanas se suceden, y cuesta encontrar vías de escape. La semana pasada quedé con Bailarina de Burlesque. Me encanta su cuerpo. Ella es agradable, aunque tampoco creo que giremos en órbitas similares. Pero vaya, que para divertirnos juntos creo que nos podríamos entender. El jueves teóricamente quedaré con E-Platónica. Hace un montón que nos vemos (desde antes del pasado St. Joan, diría). Fue su cumpleaños y la llamé, y me dijo de vernos este jueves. Casi prefiero no imaginarlo, porqué entonces seguro que sucede un imprevisto y lo envía todo al garete. Siempre es igual. Y lo que siempre es igual, acaba aburriendo y desesperando...


*Ésta es mi canción preferida del nuevo disco de Los Planetas

dimarts, 21 de març de 2017

jE m'AiMe... mAiS nOn pLuS




Sigo imbuído por el espíritu de Gainsbourg. Estoy devorando su excelente biografía 'Elefantes Rosas', y ya he pasado la mitad del libro (400 páginas, más apéndices varios). La verdad es que te da más ganas todavía de ser cruel, cínico y vengativo contra el mundo y sus crueldades, cinismos y venganzas, así en general. Leer sobre esa época me ha despertado la curiosidad por artistas de la chânson y de la época ye-yé como Sylvie Vartan, Juliette Gréco o la mismísima Françoise Hardy (sí, que cantó a dúo con Damon Albarn la preciosa 'To The End' del 'Parklife' de Blur). A France Gall ya la conocía previamente, y también la historia de 'Les Sucettes'. Sí, Gall era una empanada de tres pares, y Gainsbourg un cabronazo (y me encanta). Los ratos en que leo en casa me pongo los discos de Gainsbourg para crear la atmósfera adecuada. No hay idioma más sexy que el francés en boca de una chica. Y no hay idioma más ridículo que el francés en boca de un hombre.





Últimamente me estoy comprando bastantes vinilos: Etta James, Bikini Kill, The Movement, Toy, Odio París en precioso vinilo blanco, el 'Nevermind' de Nirvana, o un recopilatorio atómico de chicas semidesconocidas de los '50 y '60 (Carole King quizás se escaparía de esa categoría...).


Y a todo esto, ya es primavera, y pocas cosas me hacen tan feliz como esta época del año, y a pesar de las alergias. Ya casi puedo oler el verano...



diumenge, 19 de març de 2017

dijous, 16 de març de 2017

eLefANteS dEsoRdeNados




No tengo tiempo de nada. Renuncio a cenas porqué necesito una noche de sofá, peli y relax. He vuelto a ver la que hicieron sobre Gainsbourg unos años atrás. En estos casos, el blog es una excelente manera de llegar a donde no lo hace mi dEsoRdeNada e inexistente memoria: hace 6 años que la vi por primera vez. He empezado la biografía que salió hace unos meses, y que tiene una pinta atómica. Me parece un personaje fascinante: talentoso poeta seductor, pero también crápula canalla poliadicto. Y gran provocador. Seguramente el rasgo que más me gusta y con el que más me identifico. Cada vez más. A veces, con total premeditación; y a veces, por negarme a callar lo que pienso. O por reacción virulenta contra las estupideces ajenas. Suficiente tengo con aguantar las mías. Quizás las colillas que han aparecido repetidamente en mi balcón en los últimos meses sean del fantasma de Gainsbourg, que ha venido a verme. Siempre será una explicación más glamourosa que pensar que ha sido un puto cerdo (genérico neutro, sea hombre o mujer...) que vive en los edificios colindantes. Como lo pille, descargo contra ese personaje toda la rabia y violencia que me despiertan este tipo de conductas de gilipollas egoístas incívicos y subnormales. Resumido así, en 4 elegantes adjetivos a bote pronto...

Tengo mi horizonte próximo lleno de conciertos que sumar a los pasados en las últimas semanas (Toy, Odio París, Bastante, Divine Comedy, Nick Waterhouse...): Nacho Vegas, Maika Makovski, Les Sueques, Mick Harvey, Cala Vento, Los Punsetes... o, por supuesto, el recital poético de la diosa PJ Harvey. Al margen del Primavera, me estoy planteando ir al Vida y al Azkena Rock. Y estoy a la espera de saber fechas de vacaciones para saber qué narices hacer este año. Total, luego improviso un viaje a la otra punta del planeta con 10 días de antelación... G-Cinéfila se va para allí este año. Me sigo viendo con La Chica Con Pelo De Chico, en ese terreno de ambigüo alambre del sí-pero-no que tanto acostumbro a pisar, sin red de protección. Empiezo a tener la sensación de que a Bailarina de Burlesque le empiezo a hacer gracia. Y me apetece hacer un poco el Gainsbourg, no lo negaré. Será que ya huele a primavera, y las hormonas post-adolescentes empiezan a andar revueltas...