dimarts, 21 de març de 2017

jE m'AiMe... mAiS nOn pLuS




Sigo imbuído por el espíritu de Gainsbourg. Estoy devorando su excelente biografía 'Elefantes Rosas', y ya he pasado la mitad del libro (400 páginas, más apéndices varios). La verdad es que te da más ganas todavía de ser cruel, cínico y vengativo contra el mundo y sus crueldades, cinismos y venganzas, así en general. Leer sobre esa época me ha despertado la curiosidad por artistas de la chânson y de la época ye-yé como Sylvie Vartan, Juliette Gréco o la mismísima Françoise Hardy (sí, que cantó a dúo con Damon Albarn la preciosa 'To The End' del 'Parklife' de Blur). A France Gall ya la conocía previamente, y también la historia de 'Les Sucettes'. Sí, Gall era una empanada de tres pares, y Gainsbourg un cabronazo (y me encanta). Los ratos en que leo en casa me pongo los discos de Gainsbourg para crear la atmósfera adecuada. No hay idioma más sexy que el francés en boca de una chica. Y no hay idioma más ridículo que el francés en boca de un hombre.





Últimamente me estoy comprando bastantes vinilos: Etta James, Bikini Kill, The Movement, Toy, Odio París en precioso vinilo blanco, el 'Nevermind' de Nirvana, o un recopilatorio atómico de chicas semidesconocidas de los '50 y '60 (Carole King quizás se escaparía de esa categoría...).


Y a todo esto, ya es primavera, y pocas cosas me hacen tan feliz como esta época del año, y a pesar de las alergias. Ya casi puedo oler el verano...



diumenge, 19 de març de 2017

dijous, 16 de març de 2017

eLefANteS dEsoRdeNados




No tengo tiempo de nada. Renuncio a cenas porqué necesito una noche de sofá, peli y relax. He vuelto a ver la que hicieron sobre Gainsbourg unos años atrás. En estos casos, el blog es una excelente manera de llegar a donde no lo hace mi dEsoRdeNada e inexistente memoria: hace 6 años que la vi por primera vez. He empezado la biografía que salió hace unos meses, y que tiene una pinta atómica. Me parece un personaje fascinante: talentoso poeta seductor, pero también crápula canalla poliadicto. Y gran provocador. Seguramente el rasgo que más me gusta y con el que más me identifico. Cada vez más. A veces, con total premeditación; y a veces, por negarme a callar lo que pienso. O por reacción virulenta contra las estupideces ajenas. Suficiente tengo con aguantar las mías. Quizás las colillas que han aparecido repetidamente en mi balcón en los últimos meses sean del fantasma de Gainsbourg, que ha venido a verme. Siempre será una explicación más glamourosa que pensar que ha sido un puto cerdo (genérico neutro, sea hombre o mujer...) que vive en los edificios colindantes. Como lo pille, descargo contra ese personaje toda la rabia y violencia que me despiertan este tipo de conductas de gilipollas egoístas incívicos y subnormales. Resumido así, en 4 elegantes adjetivos a bote pronto...

Tengo mi horizonte próximo lleno de conciertos que sumar a los pasados en las últimas semanas (Toy, Odio París, Bastante, Divine Comedy, Nick Waterhouse...): Nacho Vegas, Maika Makovski, Les Sueques, Mick Harvey, Cala Vento, Los Punsetes... o, por supuesto, el recital poético de la diosa PJ Harvey. Al margen del Primavera, me estoy planteando ir al Vida y al Azkena Rock. Y estoy a la espera de saber fechas de vacaciones para saber qué narices hacer este año. Total, luego improviso un viaje a la otra punta del planeta con 10 días de antelación... G-Cinéfila se va para allí este año. Me sigo viendo con La Chica Con Pelo De Chico, en ese terreno de ambigüo alambre del sí-pero-no que tanto acostumbro a pisar, sin red de protección. Empiezo a tener la sensación de que a Bailarina de Burlesque le empiezo a hacer gracia. Y me apetece hacer un poco el Gainsbourg, no lo negaré. Será que ya huele a primavera, y las hormonas post-adolescentes empiezan a andar revueltas...