dimarts, 29 de setembre de 2015

viSTa CaNSadA




Mi cerebro está tan bueno, que esta mañana ha sido protagonista de una sesión fotográfica; seduce a la cámara, seduce a la cámara... pero sin moverte ni un milímetro. Tampoco podrías hacerlo, aprisionado en esa estructura espacial metida en un tubo, a medio camino entre discoteca pastillera y cámara de tortura medieval. Al menos me han puesto una mantita, a petición mía y de mi odio a los malditos aires acondicionados. Son el claro síntoma del cretinismo generalizado de la raza humana a la que tanto odio.  Los ruidos parecen estar perforándote el cerebro, literalmente; ahora un poco de martillo, ahora un poco de escarpia, ahora un poco de taladro... ritmos que me han hecho venir 1000 canciones a la cabeza. Me pregunto si todos esos estímulos y sus consecuencias en forma de reacción cerebral se habrán captado en las fotos. Ya que lo que importa en las personas es el interior, me las podría poner de foto de perfil de todas las redes sociales. Me he planteado por un momento en pensar en chicas estimulantes, o en situaciones eróticas, para ver si captaban mi excitación mental. Mañana lo sabré, o no, porqué dudo de que sea capaz de interpretar esos dibujitos. Supongo que la calma aparente y la actitud positiva no son más que escudos para disimular el acojone que provocan todas estas situaciones de incerteza ante determinadas anomalías del organismo. Lo peor son las esperas y las putas burocracias e ineficacias que tienes que aguantar. Vivimos en un país de mierda, no es ningún secreto, pero hay cosas que me siguen tocando muy mucho los cojones: como pagar un pastón por el seguro de hogar, llamar porqué la fuerte lluvia te ha provocado una gotera, y que te contesten días después por carta diciéndote que tienen en su poder el parte de aquél día, y las condiciones meteorológicas no llegaban a un mínimo de niveles de agua por metro cuadrado ni de km por hora del viento como para que estén obligados a reparártelo. Qué mierda de voluntad de servicio es ésta????? A la hora de soplarme la pasta no ponen ningún tipo de condición mínima; pagas, y punto. De verdad que cuando me pasan cosas de estas saldría gustoso con una recortada a llevarme por delante al hijo de puta que haya decidido que las cosas funcionen así. Me revientan soberanamente estas muestras de egoísmo vampírico avaricioso. El dinero como única prioridad vital, aunque sea a base de engaños y pisotones al prójimo. Me cago, me meo, vomito y me vuelvo a cagar en esa manera de entender la vida...


Este año no he vivido gran cosa de les Festes de la Mercè. Tres conciertos mal contados (me gustaron las jovencísimas Mourn, aunque les faltaron tablas para llenar el escenario durante los problemas técnicos con la batería), y una noche en el Van Van Market, abortada tras cenar por la puta lluvia (sí, otra de las cosas que más odio en el mundo); insisto que las ciudades deberían tener una enorme cubierta transparente retráctil, rollo algunos campos de fútbol, que impidiera el paso del agua. Así, de paso, yo no habría tenido la gotera ni me habría topado con la mierda de servicio de mi seguro (dicho sea de paso, Mapfre; que se jodan y se coman la mala publicidad que se merecen por este servicio de alimañas). Un día bajé también a les Festes de Santa Tecla, a ver a La Nena Imantada, y estuvo muy bien. La Baixada de l'Àliga es realmente chula de ver, y el Chartreusse entra de maravilla. Fue una gran noche, aunque la música final no fuera ninguna delicatessen. En el viaje de vuelta, volvimos a topar con  la estupidez humana y los putos aires acondicionados (los odio tantísimo que no me importa decirlo una segunda vez, o las que haga falta). Toda la parte trasera del autocar estaba congelada, con chaquetas, estornudos, y tanto una chica como yo le tuvimos que pedir al autocarero que por favor bajara aquella tortura insalubre. "Tinc el 'chichi' congelat" fue la frase estrella y que mejor define la situación, expresada por una lolita sentada a mi derecha al borde de la hipotermia vaginal. La paellita con mis padres del otro día también fue un buen momento, y una manera de romper con la rutina. Deberíamos hacerlo más a menudo, ahora que entre semana los 3 podemos. Y el documental de Arcade Fire me dejó bastante frío. Atractivo estéticamente, pero vacío de contenido, y algo pretencioso. Espero que en el próximo disco se les pase la tontería electrónica y los aires de transcendencia arty, y vuelvan a hacer música excitante y viva.


Y ayer fue una jornada emocionante. Nunca había tenido tan claro a qué partido votar (el ÚNICO que mantiene una coherencia y un discurso social intachable; quizás por ello el 'mainstream' insiste en llamarles 'radicales'; cosas del miedo...), y nunca me había sentido tan nervioso y excitado por saber los resultados de unas elecciones. Al final, más o menos lo esperado: clara victoria y mayoría absoluta del independentismo (aunque la prensa y políticos del nacionalismo españolista siguen emperrados en no querer ver la realidad; cuando ves la prensa internacional, quedan todavía más retratados...), y como guinda del pastel sólo faltó llegar al 50% en número de votos. Quizás se habría logrado de no ser por el vergonzoso boicot al voto por correo de los catalanes que residen en el extranjero, y que han denunciado 1000 trabas e irregularidades (papeletas que nunca les llegaron, votos que se perdieron por el camino...). Pero vaya, no es ninguna sorpresa el juego sucio de esta monarquía bananera en la que vivimos, que tiene tanto de democracia como yo de monje benedictino. Lo más decepcionante de todo, que la mayoría de gente siga votando derechas (CDC / C's / PP / Unió / y si me apuráis, PSC también podría entrar en este saco), aunque pueda parecer contradictorio que gente obrera caiga en ello; supongo que el discurso populista y la incultura de mucha gente tienen gran parte de culpa... en cualquier caso, el escenario que queda ahora mismo legitima al nuevo Govern a seguir adelante con el proceso, pero en ningún caso me parece que pueda ni deba intentar una proclamación unilateral de independencia (nunca he creído en ella, y en todo momento me había parecido un farol populista), puesto que queda claro que partidarios y detractores están casi al 50% (quedaría por saber cómo votarían los partidarios de CSQEP o Unió, que se han mantenido más ambiguos durante la campaña). Para mi, la única solución viable, justa y democrática es negociar un referendum vinculante, como ya hicieron en su día en Quebec o Escocia (con porcentajes inferiores a los que ha obtenido el independentismo catalán en estas elecciones). Me temo que esto va para largo, pero casi por primera vez, empiezo a creer que, quizás, por qué no, en un futuro a medio/largo plazo, este deseo que ayer expresamos positiva y democráticamente 2 millones de catalanes pueda llegar a hacerse realidad algún día.



divendres, 18 de setembre de 2015

tOdO mE sALe aL ReVéS




Mesas fuera de sitio, ropa en el suelo, olor a semen (me gusta ese olor), y la música sigue sonando, aunque la casa esté algo más vacía que hace un rato. Ha pasado lo que no quería que pasara, porqué esto va así. Mientras escuchábamos al grupo de gente tocar y cantar en el bar, me había puesto el escudo, pero los pantalones se me han caído con la cerveza. Maldita cerveza. Y malditos pantalones de caída fácil. Quería sentirme fuerte, implacable ante la tentación, pero he sido incapaz. Lo habría conseguido en otras circunstancias, pero hoy necesitaba algo así. Más por dentro que por fuera, por pura supervivencia mental. Necesitaba una de las habituales venganzas vitales. Necesitaba un chute de autoestima. Necesitaba olvidar. Necesitaba tapar mis vacíos gruyere. Necesitaba escuchar cosas que otras que quisiera no me dicen. Aunque luego sienta de veras ser tan frío, y no responder como ella seguramente querría que respondiera. Pero ni puedo ni quiero hacerlo. Me niego a engañar a nadie. Por eso no quiero ir más allá en esta historia; porqué cuando le he preguntado si esto era también para ella un divertimento, me ha dicho que no. Sé lo que es estar en ese otro lado del ruedo, y no quiero provocar cosas que a mi me han hecho sufrir en otras ocasiones y con otras compañías. Por eso quería que no pasara otra vez. Pero por mucho que me niegue a vender humo ni a llenarme la boca con palabras de encantador de serpientes, sigue queriendo, y me dice que ya le está bien así. Aunque su mirada me dice otra cosa. Todo es tremendamente complicado, y somos grandes culpables; y mi vida sentimental es una auténtica mierda...



dimecres, 16 de setembre de 2015

La-cHicA-CoN-uNa-CH-eN-Su-NoMbRe




Me siento realmente cansado y con sueño, pero mi mente está erecta y frenética. Supongo que por eso estoy escribiendo a media tarde, cosa bastante extraña en mi. Los últimos días han sido intensos y me han hecho sentir y pensar. Adoro sentir que me pasan cosas y que estoy vivo, y eso es algo que muchas veces parece esfumarse cuando la rutina nos impregna el espíritu hasta adormecerlo, casi sin darnos cuenta. Hace un par de meses, Canadian-J me puso en contacto con otra chica californiana que estaba de viaje por Europa y se iba a instalar unos meses en diSoRdErLand: La-Chica-con-una-CH-en-su-nombre es bastante más joven que yo, ilustradora, y de una sensibilidad y pureza que resultan sorprendentes y embriagadoras. Tiene ese espíritu abierto y con un punto bohemio típicamente californiano, y aunque nunca levante la voz, tiene personalidad, iniciativa y ganas de conocer gente, lugares e historias. Tras hacer un curso para enseñar inglés, buscaba trabajo en la ciudad, y combinaba esa búsqueda con sus dibujos, el descubrimiento de diSoRdErLand, y la vida social. "Ésta es una ciudad muy viva, intensa y divertida" -me decía asombrada. Estuvimos 2 o 3 semanas enviándonos mensajes y haciendo conatos de quedar, pero no había manera de coincidir. Hasta que logramos cuadrar agendas una tarde para hacer unas cervezas en el barrio, pues vivíamos a escasos 10 minutos. Tras una cierta timidez inicial, el lúpulo ayudó a llegar al punto de conexión y empatía que enviaba a tomar por culo diferencias culturales o generacionales. Y casi sin darnos cuenta, empezamos a entrar en nuestras respectivas vidas como nuevos personajes de una historia por escribir. Me gustaba el punto de fascinación que le despertaban los sitios que visitábamos, la historia de mi vida, determinadas costumbres nuestras... todas esas cosas que, por cotidianas o familiares, no valoramos en absoluto y quedan escondidas por el polvo de lo rutinario. Ante sus ojos, toda aquella capa polvorienta de mi día a día se transformaba en algo nuevo, excitante, y le daba otro sentido a muchas de esas cosas. Ella lo convertía en algo renovado, vivo, diferente a lo que está acostumbrada al otro lado del océano, a través de su mirada fascinada y fascinante, y esos ojos abiertos, y ese espíritu esponja. "Cuando me explicas esas cosas, eres muy modesto", me dijo la otra noche, como instándome y haciéndome ver que quizás debería 'creérmelo' más, en un sentido positivo, como sinónimo de valorarme más. Seguramente tenga razón, la autoestima nunca ha sido mi fuerte, aunque por dentro sé perfectamente de lo que soy capaz, y de las cosas que soñaba de adolescente y luego conseguí. No me sale ese punto de vanidad, debe ser cosa de carácter. Cuando me presentó a sus amigos del curso (todos americanos o británicos, básicamente), les dijo "dEsoRdeN conoce los sitios más 'cool' de la ciudad; me ha llevado a lugares fantásticos", o algo similar, y me hizo sentir ciertamente especial. Me gusta esa manera tan 'limpia' y abierta de sentir o de expresarse que tienen fuera, tan alejada de los prejuicios, miedos, desconfianzas e introversiones tan típicamente nuestras. Creo que en la vida habría ido con gente de aquí a un bar a tomar cervezas mientras coloreamos sus dibujos, como hicimos el otro día. Así lo sienten, así lo hacen, y ni se juzgan, ni se critican, ni se avergüenzan de nada. Les envidio mucho esa capacidad.


Hace unos días, me dijo que tenía dos entrevistas de trabajo: una aquí, y una en Budapest. Quizás allí fue la primera vez que detecté que me estaba calando algo dentro: sentí claramente que no quería que se fuera. Sentí que me estaba dando ese aire fresco que necesitaba hace tiempo, que me estaba sacando mi mejor versión, la más activa, la más generosa, la más positiva... estaba consiguiendo hacerme olvidar por completo rutinas y marrones de curro, y volvía a hacer de mi vida algo excitante, proactivo y con contenido... admito que cuando me dijo que lo de Budapest no había prosperado, mi Yo-egoísta sintió cierta alegría o alivio. Y quizás como castigo, el destino me tenía preparada una sorpresa: el lunes por la noche me explicó que había decidido irse igualmente allí, porqué veía más opciones de encontrar trabajo y era una ciudad más barata en la que poder sobrevivir. En ese momento me cagué en todos los malditos especuladores que han convertido diSoRdErLand en esta ciudad para ricos, de falsas apariencias y aires de grandeza y glamour. Había planeado montones de cosas para hacer juntos las próximas semanas, le había ayudado a buscar curro tirando de contactos que pudieran echarle una mano, y quizás por analogía, había dibujado momentos, historias y situaciones que vivir junto a ella. Pero en 2 días se iba.

Anoche quedamos con todos sus amigos para despedirla. Fuimos de tapas, bebimos en una tasca súper auténtica que encontramos de casualidad, conversé con gente de Gales, Inglaterra, Michigan, Minnesotta, Boston, una rubia hippie californiana muy resultona a la que en otras circunstancias habría intentado seducir... bebimos, bailamos en la bodega hasta que la camarera nos pidió que parásemos, y me sentí parte de ese grupo de alocados amigos que nunca tuve en el Erasmus que nunca hice. Quizás eso habría solucionado muchos de mis problemas de comunicación dentro-fuera, o de introversión selectiva. El abrazo de grupo de la autodenominada The Secret Society que desembocó en saltos y cánticos, todos abrazados, en la entrada de la boca del metro, fue otro de esos extraños y mágicos momentos en los que gente que ni se conocía horas/días antes conecta y crea algo único, especial y con fecha de caducidad. Una fugacidad que aumenta la belleza del momento, y también el dolor de sentir que seguramente eso no se volverá a repetir nunca más, y se convertirá en un flash de memoria legendaria.

Poco a poco nos fuimos dividiendo, a medida que cada uno encaraba su camino, hasta que nos acabamos quedando ella y yo. Aunque estaba cansada y quería irse a dormir pronto, la convencí para ir a compartir nuestra última copa. El florista de las frases hechas hizo acto de presencia, y fuimos dibujando nuestras últimas conversaciones con el cronómetro cuenta atrás apretando y rasgando esta no-historia de final amargo. La acompañé a casa, nos fundimos en abrazo y beso final, y le dije que me sentía triste. Sí, hasta ha conseguido que diga cómo me siento, la muy jodida. Y, efectivamente, al volver me sentía triste y enrabietado porqué la realidad siempre acabe siendo igual de decepcionante. Enseguida me envió un mensaje, y le volví a decir que me sentía triste, aunque alegre por ella, y que estaba convencido que todo le iría fantásticamente bien allí, y que si encontraba apartamento iría a verla. Lo último que podía y quería hacer era irme a casa, así que me largué yo solo al Sidecar, a ver si bailando se me pasaba. Al llegar, el local estaba extraña y completamente vacío, lo que acrecentó lo deprimente de la situación. Atacado por el alcohol, me largué a dar una vuelta mientras me decía a mi mismo que quizás le enviaría un mensaje a la rubia hippie californiana, o a I-Gafapasta, que me insistió el otro día para quedar (y hoy ha vuelto a hacerlo). Sí, seguramente fue algo mezquino querer usar a otras para olvidarme de ella, pero es lo que me salió de dentro en ese momento de frustración y rabia. Acabé volviendo al Side, que ya estaba lleno, y hasta me costó ponerme a bailar. Pero acabé haciéndolo, y conocí primero a una rubia borrachísima a la que intenté besar como venganza vital, y luego a S-Riccia, una italiana actriz y cantante muy guapa, que me hizo sorprendente caso. Bailamos de manera obscenamente preciosa, charlamos, bebimos (más), y nos dimos un largo paseo de vuelta a casa. No pasó de ahí, pero me vino muy bien para liberar la mente y el alma. Esta mañana el diSoRdEr's Palace tenía ese regusto extraño de las noches después, en que el recuerdo fresco de tus vivencias te hace verlo todo distinto, con otros matices, con un contenido que llena el vacío habitual. Todavía mareado y con alguna náusea de resaca, he visto que me había escrito un mensaje, y le he contestado deseándole un buen viaje. A estas horas ya debe haber aterrizado, a casi 2.000 km de distancia. He unido las dos ciudades en Google Maps para comprobar la magnitud de la tragedia. Un enorme agujero negro por el que se cuelan todas mis frustraciones y los recuerdos de mis no-historias de fatalismo dEsoRdeNado. Hacía un montón de tiempo que no sentía obsesión por alguien, qué cosas...


Esta tarde he llamado a uno de mis artistas favoritos para hacerle una entrevista telefónica, y he sentido que había sido una mierda: preguntas 0 elaboradas y originales, y respuestas de robot promocional. He tocado un poco la guitarra, hasta casi quedarme dormido en el sofá. I-Gafapasta me envía un mensaje para quedar mañana, y otras amigas decían de ir a ver a Crystal Fighters el sábado. Algunos de los miembros de The Secret Society han quedado esta noche, pero necesito descansar, dormir, hacer limpieza interior y desenchufar la centrifugadora. Mañana vendrán mis padres a comer, y no he tenido fuerzas para bajar a comprar algo. Estoy escribiendo casi a oscuras. Y por fuera también...




dimarts, 15 de setembre de 2015

MiNd tHe gaP...




Es curioso cómo, a veces, el azar, te regala momentos o personas que parecen caídas del cielo. Parecen surgidas de la nada, aparecen casi de puntillas, pero llegan justo a tiempo para salvarte. Son la mano que evita que te caigas al abismo de tus propias miserias, o a las de algunas personas tóxicas que te rodean y quieren arrastrarte con ellas al pozo de su mediocridad e ineptitud. Y, salvando distancias culturales, generacionales o de fronteras transoceánicas, te ofrecen, sin pedirte nada a cambio, experiencias diferentes, conversaciones para volver a creer en la humanidad, o en la inocencia, o en la pureza de las personas. Quizás tú también les ofreces algo a cambio de nada sin darte cuenta, e incluso puede que también lo escriban en su blog anónimo sin que tú llegues a saberlo nunca. O quizás no, pero te gusta creer que eso pueda pasar. Metafórica (y literalmente), dibujamos y coloreamos una noche que habría sido otra más, y la convertimos en algo diferente y estimulante. Pero, evidentemente, nada es perfecto, y cualquier parecido de la realidad con una película azucarada de Hollywood es pura coincidencia. Y cuando parece que la conexión puede llegar a germinar en algo realmente interesante, y cuando ya has hecho miles de planes imaginarios en tu mente para compartir las próximas semanas, esa persona te dice en una noche de lunes entre cervezas, vodkas y whisky sours que se va a ir de la ciudad en 2 días a buscarse la vida a Budapest, e intentar conseguir el trabajo que no ha encontrado aquí. Y por mucho que te alegres y le desees lo mejor en su aventura de crecimiento personal, no puedes evitar sentir una pequeña decepción. Un conato de tristeza, una pieza del puzzle que parecía encajar y se pierde, volviendo a dejarte el mismo vacío que había antes. La maldición sigue su curso; mind the gap...



divendres, 11 de setembre de 2015

mÁs dE Lo MiSmO




No debes imaginarte nada. No debes hacerte expectativas. No debes... cuántas veces te has dicho eso a ti mismo? Y cuántas te has hecho caso? Tu propia incapacidad o tu propia torpeza son tus peores enemigos, no hay duda. A veces nos cuesta diferenciar la realidad de los deseos, y tendemos a confundirlas y entrelazarlas, por las ganas de que pasen las cosas que realmente no nos pasan. Las cosas que nos ayudarían a ser más felices, o sentirnos más plenos, o más YO. Hablo del YO real, no el de la máscara del día a día. Del YO que muchas veces no sacamos... por miedo? Todo es realmente absurdo. Algo que se ve muy fácil en la teoría, y luego cuesta tanto de aplicar a veces en la práctica. Es terrible darte cuenta de que pasan los años y siguen los mismos quistes. Una colección de fracasos o inacciones que pesan más cuanto más pasan, por mucho que prolongues por más tiempo el espacio entre error y error. Un discapacitado emocional. Sí, esa podría ser una buena definición...



dijous, 10 de setembre de 2015

NoS FoLLamOs eL CeRebRo?




Que vayas a ver a otra recién nacida, hija de amigos, o que haya 2 más a punto de nacer, o que no veas una mierda con tu ojo izquierdo pueden ser signos de que el tiempo pasa. Que estrenes una nueva aventura laboral y tengas 0 nervios, también. Lo importante es saber reinventarte, y saber redecorar tu existencia con nuevos personajes; unos más excitantes que otros, pero que ayudan a pintar el entorno de otros colores, y a volver a esquivar las rutinas y los callejones sin salida. Cenitas en terrazas con el humor puñalero por bandera; coger las riendas de un jueves sin madrugón posterior y vestirlo de noche de caos de personajes, a ver qué sale. Un montón de conciertos a la vista, y otros tantos discos que escuchar. Viejas canciones a medias que parecen incluso aprovechables. Tanto por escribir, tanto por bailar, tanto por vivir. O eso queremos creer, en la más absurda de nuestras ignorancias. Odio que esté llegando el fresquito, y no poder salir de noche en camiseta, y tener que taparme en la cama. O quizás el problema sea hacerlo solo. O quizás peor, que me parece que ya sé con quién me gustaría reventarle la cara a esa soledad hasta hacerla sangrar a borbotones...



dimarts, 1 de setembre de 2015

sALvaJisMOs CoTidiANoS



Aspecto similar al de mi espalda ahora mismo...

Llevaba cierto tiempo dándole vueltas al tema, pero siempre encontraba alguna excusa para postergarlo. Las razones?  Una mezcla de pereza, y terror al dolor físico extremo que me parecía que iba a ser la experiencia. Tengo ultrasensibilidad en todo mi cuerpo y organismo, así que era imposible que fuera a ser algo inocuo o indoloro. Documentándome sobre el tema, se ve que en la era de las cavernas ya había técnicas con esta finalidad, y a juzgar por mi primera toma de contacto con el tema, veo que hoy en día no ha evolucionado demasiado: sigue siendo una salvajada equivalente al típico gag del dentista que anuda la muela del paciente a un cordel atado a una puerta. No veo ninguna diferencia entre esa atrocidad y aplicar cera ardiendo sobre la piel y arrancar el vello de cuajo con unas tiras pegajosas. Sí, claro, hablo de eso que la mayoría de lectoras conocerán sobradamente: la depilación


El caso es que de un tiempo a esta parte me empezó a salir vello en la espalda. Al principio eran 4 pelillos, pero se ve que corrió la voz entre la comunidad capilar de que mi espalda era un buen lugar para aposentarse y tener descendencia, y al cabo de un tiempo había una densidad que ríete tú de la noche del sábado en el Primavera Sound. En general siempre me ha crecido el pelo con facilidad, y estéticamente me la suda bastante; pero ése era precisamente el problema: el vello en la espalda empezaba a darme unos calores y sudores que resultaban bastante molestos; especialmente en épocas veraniegas, cuando te abrasas en la calle, y te congelas en transportes públicos, cines, restaurantes, oficina y cualquier lugar o espacio público gestionado por los mongolos de los seres humanos. Con esa decisión y prontitud que me caracterizan en estos temas de pereza máxima, apenas habré tardado unos cuantos años en tomar cartas en el asunto. Y hoy ha sido el día D. Ya sé que el inicio del verano habría sido un momento más lógico para hacerlo, pero a estas alturas de la película ya deberíais saber que yo no entiendo de lógicas, y más bien tiendo a orinarme en ellas (en las lógicas, hablo; no me refería a ningún episodio de lluvia dorada...). Así que a eso de la hora de comer, pensando en mi odio hacia las colas y esperas, me ha parecido que era una buen momento para coger el toro por los cuernos sin perder excesivo tiempo...


He ido cerca de mi casa, a un sitio que está abierto hace tiempo y siempre está lleno, lo que me han parecido signos de que la relación calidad/precio debía ser correcta. Había 3 chicas esperando, y unas cuantas más atendiendo. He cogido número y han ido saliendo más chicas que ya habían terminado. Alguna me miraba con extrañeza, una incluso me ha sonreído y saludado, y mi sensación era de "qué cojones hago aquí?", sintiéndome totalmente fuera de contexto. Era como un extraño, un infiltrado que estaba en un sitio que no me correspondía, invadiendo territorio enemigo para robarle secretos de estado y documentos confidenciales. Al cabo de un rato de espera, he empezado a sentirme algo mareado, medio de hambre, medio de ese calor/frío que siento con los putos aires acondicionados que pasan de tropical a siberiano en 0'0003 segundos. Mi impaciencia crónica empezaba a agobiarme bastante, y me ha pasado por la cabeza largarme a casa a comer, que era lo que tocaba. Pero así como a veces soy bastante indeciso, también soy muy cabezón (cosas de Tauro...), y hoy me había levantado convencido de que era el día y quería sacármelo de encima. Las dos chicas que me precedían debían haberse cansado de esperar, así que el 64 y el 65 han pasado de golpe, para llegar al diabólico 66; sí, el mío. Tenía la esperanza de que al menos me tocara la jovencilla rubia que me dio información cuando pasé la semana pasada, pero me ha cogido una señora de unos 50. That's life...


...me ha hecho pasar a una especie de habitación con una camilla, y le he dicho que venía a hacerme la espalda, remarcándole que ERA MI PRIMERA VEZ. He dudado de si era buena idea hacer la apreciación, porqué quizás mi intención de que fuera más cuidadosa se volvía en mi contra: quizás la señora estaba divorciada, o había tenido malas experiencias con los hombres, y su manera de vengarse de manera sádica era trabajando en hacer sufrir a los demás con la cera y las tiras? Ya no había vuelta atrás, así que habría que apechugar con lo que tuviera que ser. Me ha hecho estirarme sin la camiseta boca abajo, y no tenía muy claro tampoco si era mejor esa posición de no ver los instrumentos de tortura e imaginármelos (terror psicológico), o si hubiera sido mejor verlos y tomar conciencia de los que realmente me esperaba. Admito que mi táctica siempre en este tipo de experiencias que pueden comportar dolor físico (léase dentistas, pinchazos y similares) es imaginarme lo peor, para que luego la realidad no sea tan cruda y yo acabe con la sensación de que ha ido bien y no había para tanto. Pero digamos que con el primer contacto con la cera caliente-ardiendo ya he tenido la sensación de ser un pollo a l'ast, y el primer estirón me ha pillado completamente desprevenido y me ha provocado un escozor que ha traído el pánico a mi quijotera: voy a tener que aguantar muchos más como ése, señora...?

Atrapado en un callejón sin salida, he optado por otra táctica psicológica que aplico a veces en casos así: intentar concentrarme en pensamientos totalmente ajenos al dolor que se me está aplicando. Que si cosas del curro, que si hoy haré tal cosa o llamaré a éste o a aquella, que si tengo que comprar tomate y pan... la cosa ha funcionado bastante bien, hasta que la sádica ha llegado a la parte central de la espalda, donde tenía un corredor de pelo más frondoso y regular trazando una linea vertical entre cuello y espalda. Sí, seguramente ése ha sido el peor momento de todos, cuando me he sentido como si me despellejaran vivo, como hago yo con la capa de grasa de la pata de pollo antes de meterla en la plancha con aceite y sal. Joder, qué escozor! Me he imaginado detenido en una comisaría de los Mossos d'Esquadra, e incluso me ha parecido mejor plan una ronda de torturas policiales que seguir con el calvario de la cera y las tiras. Por suerte, la mujer ha ido por faena, y en cosa de 10 minutillos o así ha acabado. Envalentonado, le he dicho que sí cuando me ha dicho de hacer también los hombros, y el momento-cuello ha sido como cuando te hacían pasar por el pasillo de las collejas en el patio del cole. Todo muy normal, civilizado y propio de una sociedad presuntamente avanzada del 2015, vaya. 


El Aloe-Vera que me ha puesto ha aliviado un poco la sensación de quemazón, pero la verdad es que ha sido casi peor lo de después que los 10 minutos de brutalidad aplicada a la piel (no digáis que soy un exagerado, porqué he leído un artículo de una doctora que confirmaba que la depilación masculina es más dolorosa que la femenina, por no sé qué de que tenemos el vello más fuerte...). Al salir de allí ya me sentía extrañísimo, acartonado, y con un gran escozor en la piel. Y al llegar a casa, la visión de la zona ha sido peor que leer artículos de chocheo del Señor X creador del GAL llamándome nazi por querer votar: la espalda estaba totalmente enrojecida y con un sarpullido desbocado por toda la espalda y los hombros que parecía alergia, y la sensación era de quemazón intenso, como si me hubiera quemado en la playa tras estar 4 días seguidos al sol y sin protector solar. Casi que prefería mi espalda de antes, aunque tuviera vello...


Cuando ya han pasado 12 horas, y tras haberme aplicado Aloe-Vera, after-sun y Talco, la espalda sigue pareciéndome papel de lija, y ya me veo que hoy tocará dormir de lado. El quemazón parece haberse reducido un poco, pero no tengo yo muy claro que mañana haya recuperado la normalidad en la zona. Y sí, creo que no queda ni un pelo, pero ahora mismo tengo dudas de que vaya a repetir la experiencia, y ya veremos si me decido por lo de la fotodepilación. De verdad que no sé cómo os dejáis torturar de esta manera, y menos las que lo hagáis por razones puramente estéticas. No quiero ni imaginarme cómo debe ser, en otras zonas del cuerpo incluso más sensibles, el dolor de esta atrocidad impropia de una sociedad avanzada...