dimecres, 31 de desembre de 2014

eScRitURaS & SiLLyPhoNes




2014 será el año en que traicioné dos de los valores más firmes de mi testaruda filosofía dEsoRdeNada, quizá para seguir los principios de mi admirado Groucho. El año en que viví en 3 casas diferentes: empezando por un exilio de un piso de diferencia, pasando por una breve estancia en casa de papá & mamá dESoRdeN, y acabando por el feliz retorno a mi reformado diSoRder'S Palace. El año de un divertidísimo viaje de carnaval a Cádiz que me abrió las puertas a nuevas caras y nuevas historias. El año en que caí en el ejército de zombies pero sin llegar a convertirme en yonki, porqué para cabezón, yo. El año en que me sentí traicionado y engañado miserablemente, y tuve que dejar a un lado mi orgullo y mi rabia vengativa, en favor del pragmatismo, la mirada a largo plazo, y el mirar al pasado para no repetir errores familiares pretéritos. El año en que nervios y angustias me trastocaron el estómago dos veces. El año que perdí de fútbol por culpa de la maldita burocracia e ineficacia de la sanidad pública, y cuya causa no pude solucionar por la maldita avaricia y mezquindad de la sanidad privada. El año de la sequía vitrea. El año en que el trabajo se convirtió en algo solemnemente aburrido, pero virgencita, virgencita, que me quede como estoy. El año en que la conciencia del tiempo empezó a pesar, y dejé de verme como un jovenzuelo eterno. El año en que continuó el lento proceso de arrinconamiento social y de autosuficiencia individualista llevada al extremo. El año que no pasará a la historia por grandes historias ni excitantes amoríos, sino más bien por el aburrimiento soberano y la escasez de estímulos femeninos, salvo algún contado periodo de excepción. El año que hizo 20 años de montones de álbums enormes. Y probablemente también el año en el que no han faltado grandes canciones, pero sí grandes discos. Confiemos que en 2015 eso mejore, porqué si ya ni de la música se puede uno fiar, apaga y vámonos...


PD: Gozad de salud, pasta, sexo, felicidad, libertad de elegir, y de opciones de disfrutar la vida y el regalito dEsoRdeNado de cada año...




dilluns, 29 de desembre de 2014

oN tHe CiNEmA: 'pARiS-MAnhATtaN'



De camino de vuelta a casa, tras ver la adoración de Alice hacia Woody Allen, pienso en las cosas que más me gustan del mundo mundial, y con las que sobreviviría el resto de mi vida: viajar, pelis y fútbol están en un segundo escalón del podio (un podio amplio, de 5 plazas, extensible a una sexta para el chocolate); y en el primero, música y mujeres. Cuál de las dos cosas estaría por encima de la otra? Buf! Difícil erección. La música no te falla, y las mujeres sí; pero las mujeres te follan, en carne y/o cerebro. Aunque también es cierto que hay canciones que son capaces de follarte vivo hasta el orgasmo. Supongo que habría que hacer un trío con música y mujer para encontrar el ideal. También subiendo con el arroz frito con ternera hacia mi casa pienso en las dos únicas cosas que me gustan del frío: una, el enorme placer y sensación de resguardo que provoca dormir bajo mi nórdico de doble capa; y la otra, el alivio que me provoca caminar al fresco cuando tengo dolor de cabeza; aunque un exceso de frío también puede provocar dolor de cabeza. Como la falta de horas de sueño. Hoy sería el caso. Hacía meses que no iba al Magic, y lo pasé en grande, aunque me faltó morderle el cuello a la chica Oxford mientras bailábamos en mitad del caos etílico de la sala. A veces me bloqueo, y otras soy el más descarado bajo la faz de la tierra. No hay quien me entienda. Será cosa de dinámicas y autoconfianzas, supongo. Hay chicas a las que no les hacen falta unas tetas Vixen para seducir. Aunque unas tetas Vixen puedan ser increíblemente seductoras.

El viernes una antigua M me propuso ver una peli en su casa. Es curioso cómo el paso del tiempo puede cambiar la perspectiva y la percepción de los demás. Han pasado 7 años, ella ha tenido tiempo de ser madre y de separarse; y ahí volvíamos a estar, espatarrados juntos en un sofá, con esa tensión invisible de incompletas historias pendientes. Y aunque no deje de ser una espina clavada, cuando me dijo de quedar, en realidad sentía más curiosidad que ganas reales de que pasara nada. No pasó, y a otra cosa mariposa. Está bien haber retomado la relación, pero eché a faltar la maldita magia que parece haber huído de mi vida, como si estuviera pagando alguna penitencia por alguna de mis miserias. Añoro charlas como la que anoche me hizo sonreír a 600 km de distancia. Antes pensaba en llamar mañana a V-Ojazos para ver la nueva de Tim Burton y rememorar cuando fuimos a ver 'Big Fish'. Sí, ha llovido, y diría que hace años que tiene pareja, pero me apetecía verla y saber cómo le va. Esta Zooey dEsoRdeNada es sólo una más de mi larga colección de chicas fantásticas a las que en su día dejé escapar. Supongo que porqué soy imbécil, básicamente. O quizás fue porqué realmente no tenían que ser pero ahora estoy en fase de autoinmolación. Anoche, o mejor dicho, esta mañana, antes de pillarme un Donut de chocolate de vuelta a casa, he pasado por delante de la casa de la A-Lombarda. Ella sería otra de la lista, pero en este caso el final fue distinto, porqué no se trató de desidias, dudas o insuficiencias, sino que la mandé a paseo porqué era imposible convivir con sus desequilibrios. Ojalá se pudiera salir sólo con las cosas buenas de los demás, y no con todo el pack, porqué su parte buena me tenía francamente enchochado. No me importaría volver a sentir algo similar por alguien, pero a veces parece que las circunstancias dejan tus fichas arrinconadas en una esquina del tablero, sin casi darte opción a jugar. Cada vez que puedo disfrutar de un fin de semana libre tengo esa sensación, por contraste con mi realidad habitual.


La otra situación dEsoRdeNada de estas fiestas que tanto odio fue quedarse encerrado en un ascensor con tus padres, abuela en silla de ruedas, tíos, prima, pareja e hijo. 9 personas. Berlanga total. Aunque mi tía se puso un poco nerviosa, en general nos lo tomamos bastante a broma. Pero nos debimos pasar más de 20 minutos allí encajados como las piezas de un tetris hasta que un par de seguratas lograron reactivar la maquinaria. Pero bueno, cada vez llevo mejor estos reencuentros familiares, y hay momentos que hasta los sé disfrutar y todo. Será la edad. Puto tiempo, que no para de correr...



PD: Y ésta va por Alice...



dimecres, 24 de desembre de 2014

dON't bElieVe iN ChRiStmAs





Sed felices y no hagáis infelices a los demás. 365 días al año. Y ante todo, salud (y sexo)


yO qUieRo hACeR cOMo eL BoMbitA



Hacía un montón que no pagaba 8 euros por ir al cine, y aunque me sigue pareciendo un atraco a mano armada, he salido encantado. Sigo pensando que toda la mala leche contenida en millones de personas debería explotar ya por algún lado, y que se nos pase ya esta especie de domesticación miedosa hacia los que nos siguen exprimiendo la existencia y se nos mean en la cara sin ningún tipo de escrúpulo. No entiendo como en los tiempos que vivimos, no ha surgido ningún movimiento musical extremo que canalice toda nuestra rabia. Quizá 2015 sea el año... o quizá sigamos siendo un rebaño de cagados conformistas. Como bien dice Hermano Ficticio R, todavía no pasamos suficiente hambre como para reventarlo todo como se merecen los que sustentan La Gran Mentira. Sólo hay que mirar a las calles estos días de locura colectiva: acabando las existencias de supermercados como si viniera un bombardeo, o comprando miles de regalos que en muchos casos no son más que obligaciones sociales improvisadas a última hora por mero compromiso. ¿Un poquito de Primperán, baby...?


divendres, 19 de desembre de 2014

ReWiNd




Vuelves a lugares que frecuentabas en tus noches de post-adolescencia, pero todo ha cambiado. Empezando por toda esa gente que debían ser niños, o incluso no ser, en tus noches de post-adolescencia. Posiblemente ni conozcan la canción que da nombre al sitio desde hace unos años ya, y que los Pulp cantaron en aquél memorable concierto del primer aniversario de la sala, 13 años atrás. Un año antes, también estuve en el bolo inaugural, y flipé cuando vi por primera vez el show que durante años han estado repitiendo una y otra vez los Flaming Lips. Todo pasa y todo queda, que decía aquél. Te siguen incomodando las miradas cercanas, como si te sometieran a un juicio por querer ser y estar en este momento único e irrepetible. Seguramente la culpa sea de estar demasiado sobrio. ¿Qué historias se ocultan (o no) tras dos manos cogidas unos metros de camino a la barra, con la muchedumbre y la posibilidad de perderse como excusa? A veces la imaginación inventa realidades mejores para hacerlo todo más llevadero. Hace días que me duele la cabeza, y es por este puto frío, y por los ambientes resecos de las calefacciones, y por esa vista que sigue haciendo el burro, y por esa frente terriblemente deshidratada. Me acaba de escribir Canadian J, y me acuerdo de nuestro encuentro parisino nevado de hace... 4 años????? Eso quiere decir que hace 6 que nos conocemos, y también que tengo este ordenador que va tan mal últimamente, y que me compré al poco de volverse ella a San Francisco. Joder, cómo pasa el tiempo!! Vértigo es poco. Antes de ayer estábamos comiéndonos las uvas, y ya está aquí otra vez la maldita navidad. Lo único bueno será tener vacaciones. Ya casi ni me acuerdo de lo que se hacía en un fin de semana libre. El otro día leí que se cumplen 10 años de los blogs, y yo llevo 9 y medio metido en este mundo que tanto me ha dado casi sin darme cuenta. Recuerdo al principio, cuando era algo semiclandestino, como de freaks, o de pervertidos, o de losers, o tantos otros prejuicios gratuítos en el país por excelencia de la crítica sin argumentos ni conocimiento de causa. He conocido a mucha gente sin pretenderlo, y lo celebro un montón, aunque haya muchas con las que he perdido el contacto. Pero eso no quiere decir que les (os) haya olvidado. Son cosas de la apatía, la desidia, la maldita rutina, y el no saber regar las relaciones ni transmitir mi mundo interior. Cada uno tiene sus cositas. Yo colecciono torpezas, que siempre será más entretenido que los sellos o los tapones de cava. Y doy cuerpo a ese mundo de gente incompleta que cantaban Los Planetas. Cuánto te echo de menos, y eso que ni tan siquiera sé si existes...





dimecres, 17 de desembre de 2014

pURo TeAtRo




Los fines de semana, la pica de mi cocina es declarada zona catastrófica. Los mismos mongolos que ahora ponen la calefacción a 70 grados son los que en verano pondrán el aire acondicionado a 40 bajo cero. La estupidez humana no tiene límites. Como la de la poli que de madrugada revienta la puerta de unos abuelos de 70 años y luego se da cuenta que se ha equivocado de piso. La realidad siempre supera a El Mundo Today. Lo llaman "Terrorismo Anarquista" y montan una mega operación policial en no sé cuántas ciudades (para detener a Millets, Pujols, Ratos o Pantojas no destinan tantos agentes, qué cosas...), con helicóptero y todo tocando los cojones a los vecinos a las 5 de la mañana. Que no sea para que todo el mundo se entere... suerte que a esas horas todavía estaba despierto. La tocada de cojones policial ha seguido por la tarde, cuando han aparcado unas cuantas furgonas en el carril bus y han provocado el caos circulatorio, ante la manifestación de protesta en que miles de personas han protestado por las detenciones. Curiosamente, la pacífica manifestación era bastante lejos de allí, por calles donde las furgonas no hubieran sido tan visibles...

Yo diría que esa casa okupa donde no han encontrado nada ni han detenido a nadie funciona como centro social, aunque mis precedentes con las casas okupas no sean nada positivos: vivía delante de una que empezó con esa idea, y acabó siendo un lugar de constante conflicto vecinal por ruidos, conciertos de madrugada, mugre, y ríos de meados en nuestra puerta. Ahí empezó mi escepticismo hacia un movimiento que inicialmente me despertaba simpatías. Quiero pensar que fue una excepción que confirme la regla, pero yo ya no me fío de ni de las abuelas. Y mucho menos de este Gobierno de la Ley Mordaza, y del de más aquí de los recortes, y sus espectaculares aparatos mediáticos que empiezan a propagar la idea que les interesa para que todos los demás medios hagan de caja de resonancia sin contrastar nada ni plantearse las cosas, y nos la comamos porqué sí. "Terrorismo anarquista"? Dónde? Cuándo? Han tirado tan atrás en su mentalidad retrógada que han llegado a la época del pistolerismo por las calles y las bombas en el Liceu? O es eso, o no me he enterado del terror que azota las calles porqué voy siempre con auriculares que me impiden escuchar el sonido de las bombas. Todo podría ser. Total, tampoco me he enterado de la terrible fractura social que dicen que provoca el apocalíptico "secesionismo nacionalista" de zombies aborregados que se comen a los niños españolistas y violan a tus hijas unionistas; así que quizás sea yo, que soy un empanado de la vida. Pero ultraescéptico y desconfiado de La Gran Mentira a más no poder; eso sí que lo tengo...



dijous, 11 de desembre de 2014

RuTinAs HiVeRNaLeS



La realidad siempre supera a la ficción, aunque parezca que el tarao de los leones del zoo no pueda ser real. Le adoro. La putada es que mi imaginación también vaya mucho más allá de la aburrida y triste realidad, porqué eso sólo genera frustración. Para aburrido, el partido del Barça de esta noche. Sé que, a partir de ahora (bueno, ya hace años que me pasa), con este equipo me va a pasar como con E-Platónica: cuando tocas el cielo, las comparaciones posteriores van a salir perdiendo siempre, y no habrá manera de sentirse satisfecho nunca más. Al descanso, he optado por pirarme al cine, después de que me hayan clavado 6'60 euros por una coca-cola y unos nachos con guacamole que han tardado 35 minutos en traerme, en ese bar al que solía ir en compañías femeninas cuando la vida era más emocionante, hasta hace un par de meses. Maldito el momento en que he decidido entrar, y maldito el momento en que he decidido pedir eso. Admito que cuando miraba a mi alrededor, y veía a las chicas atractivas sentadas en distintas mesas, he sentido cierta nostalgia. Dónde narices habrá ido a parar la magia? La echo de menos, y me siento en un callejón sin salida. 'Electrick Children' es un tanto extraña y perturbadora, pero me ha gustado. Y su adolescente protagonista me ha despertado por igual repelencia, lástima, ternura y cierto atractivo. Mañana tengo invitaciones para la nueva de Bill Murray, y tras el fracaso de la semana pasada, ya ni me he esforzado en buscar compañía. De hecho, una ex-compañera de curro me ha ofrecido quedar antes para enseñarme su ciudad, así que he pensado en invitarla a la peli para agradecerle el gesto. Total, estoy de un pasota... mañana recuperamos las comidas a 4 que durante tanto tiempo fueron semanales, y ahora son puntuales. Cosas de la vida moderna, el paso del tiempo y las derivas personales (o parentales) de cada uno. El otro día debí pisar una mierda de refilón, pero no me di cuenta hasta que llegué a casa y sentí ese olor nauseabundo. Cuánto pensé en Divine y en el terrible mérito de (os lo advierto: no intentéis mirarla si no tenéis cierto estómago, o acabaréis vomitando...) la mejor escena de la historia del cine. Por suerte, no la debí pisar de pleno, aunque la operación lavado fue igualmente desagradable. Esperemos que me dé algo de suerte, como dice el tópico. Para suerte la que tuvo un colega del curro, que se encontró un billete de 100 euros en la puerta del trabajo. Yo, de momento, sigo sin rascar bola en los Euromillones, y doy fe que de que ese otro tópico del desafortunado en el juego tampoco es real...




dimarts, 9 de desembre de 2014

RegReSo aL fUtuRo



'Back to the future', @ Irina Werning

Cansado es poco. Esto de los fines de semana de puente trabajando es agotador, porqué se te junta el curro con las ganas de la gente normal de hacer más cosas. Sobretodo a 3 semanas de la maldita navidad. Cena tras 12 horas currando no es la más ideal de las salidas, pero aguanto con dignidad y llego al local final, al que habíamos ido algunas noches del siglo pasado. Y ahí vuelvo, aunque algunos de mis actuales acompañantes no fueran más que niños cuando yo iba allí de adolescente. Y la vida es tan injusta que medir 1'90 y tener aspecto apuesto permite a alguno que un tridente de féminas por las que otros tendríamos que picar piedra, cemento y acero le entren sin hacer nada, para luego acabar perdiendo la oportunidad por no saber que decirles. No sé si me indigna más la ineficacia de uno, o la superficialidad de las que sólo valoran la presencia física, sin la más mínima inquietud por lo que haya más allá. O quizás esta apreciación no sea más que pura incoherencia con lo que siempre deseo y defiendo. Sea como sea, fue noche de muchas risas, y ya sólo por eso valió la pena.

Dos noches antes, cena de reencuentros en el restaurante más antiguo de la ciudad. Pensar que ese local lleva 2 siglos sirviendo comidas da algo de vértigo, y te hace entrar en una especie de trance espacio-temporal, como si estuvieras metido en 'Back To The Future' o en 'Midnight In Paris' (hoy he quedado con G-Cinéfila para ver la nueva de Woody estas vacaciones). Al final siempre nos acabamos contando por enésima vez las mismas batallitas, como si fueran parte ya de nuestra propia mitología grupal no escrita, y me doy cuenta de que lo que yo creía que todavía era mi presente ya forma parte de mi pasado. Y vuelve el vértigo. Que muera el padre de un amigo aumenta esa sensación, y más cuando en el funeral te encuentras con gente que, sin que te hayas dado cuenta, tampoco forma parte ya de este presente de ausencias y deja vus. Cuando los funerales empiezan a protagonizar algunas de tus rutinas, malo también. La vida avanza y tú pareces seguir con el ancla echada a aquellos maravillosos años que te resistes a dejar, mientras la corriente se lleva a los demás a la deriva. La comida colectiva de hoy también participa de la ecuación temporal, y creo que sigo siendo la incógnita por despejar...


PD: también en terreno indefinido entre pasado y presente, entre sueño e ilusión, entre falso y real, bien vale la pena mirarse los reflejos propios y extraños en 'Miralls i Miratges'...



dijous, 4 de desembre de 2014

oN tHe CiNeMa; On ThE SofA; oN THe ciNEmA; oN thE sOFa...




28 horas, 4 pelis; 0 de 5 en compañías; 100% de hartura. Oscuridad, 1 estufa y 10.000 gotas de lluvia exterior. De la interior perdí la cuenta. Soy la 'Party Girl' sin tetas, con menos arrugas, y cambiando cigarrillos por Tigretones. No me ates, no me ates, que soy escapista de las miserias de los demás; ya tengo suficiente con las mías. Y si hay que gritarle a una gorda que me arrolla por la izquierda, y encima quiere tener razón y me llama maleducado a gritos desde la distancia, pues se le grita. Y punto. Estoy harto de los egoísmos de los demás. Y de que parezca que soy invisible, o de que no tenga sentimientos, o menos derechos que tú y que tú y que tú también. Harto de intentar aplicarle una lógica a este caos infernal de fracasos personales que nadie sabe gestionar. Cada uno que se coma los suyos, o que se pudra. Intentar pisar a alguien para sentirte menos mierda es de mierdoso eterno. No soporto a quien no sabe guardar distancias en una cola y se te engancha a la espalda o golpea tu mochila, como si no existieras. Aunque sepa que es verdad, o lo parezca. 'Cheap Thrills' ha entrado de miedo. El cinismo o la mala leche son buenos escudos. Para ti y para los demás, aunque siempre haya dicho que acabaré tarumba perdido haciendo alguna tarumbada a la altura de toda esta montaña absurda. Y aunque me cueste imaginarme en la situación de los protagonistas. Dónde están los límites humanos? Qué estarías dispuesto a hacer por dinero? Y por mucho dinero? Y por unos ideales? Y si consiguieras desembarazarte del miedo? Suena cautivador, verdad? Malditos miedos. El freno de mano de nuestras vidas, y nadie sabe cómo desencallarlo. La Portman desencallaría los míos, o su reflejo en la vida real, por muy platónica que se encapriche en ser. Hay tantísimas cosas de este mundo que no me gustan que creo que debí caer aquí por error. Soy una falta de ortografía de un dictado que no quiero escribir. Sea V de Vendetta... o D de dESoRdeN.





dimarts, 2 de desembre de 2014

bALoNeS SaNgRieNtOs




Amo el fútbol, aunque en los últimos años he tomado mucha distancia. Desde pequeño adoro el juego de patear un balón, porqué disfruto enormemente jugándolo y se me da bastante bien. Con el fútbol he hecho amigos, he conocido mucha gente, he viajado por toda Europa, y encima me ha dado de comer. Me ha transmitido valores educativos que aplicar a la vida, y me ha servido como perfecta metáfora para cualquier situación vital. Todo, absolutamente todo en la vida, tiene una metáfora futbolística. Pero ya digo que desde hace unos años el fútbol se ha ido convirtiendo en un circo prefabricado que me ha ido alejando de él, al menos del fútbol de élite, además de otras motivaciones personales y profesionales que me llevaron al desengaño futbolero y a un proceso de progresiva desintoxicación balompédica. Antes un buen partido era prioridad sobre cualquier otra actividad de mi vida cotidiana o social; ahora no es más que una alternativa secundaria, aunque siga sintiendo el atractivo hacia las grandes competiciones. Pero tanto antes como ahora me jodían y me joden determinadas actitudes absolutamente familiares y habituales en cualquier partido de fútbol, sea de élite o sea de infantiles. Ejemplos de competitividad extrema y deporte mal entendido, valores completamente pervertidos, o usos maquiavélicos de unos colores o recintos deportivos para canalizar ideologías absolutamente reprobables. Un padre insultando a los niños del equipo en el que no juega su hijo, futbolistas que se convierten en animales violentos y/o tramposos con tal de ganar, o ultras fascistas que asesinan a otros por motivos de ideología política que poco tienen que ver con un balón. Repugnantes caras de una misma vergüenza: la de una sociedad enferma que fomenta a diario valores de intolerancia y protege a delincuentes, y luego tiene los santos cojones de hacerse la sorprendida o indignada por tragedias como la que pasó el domingo junto al Manzanares. Tiene que ver con el fútbol, por supuesto que sí, porqué los dirigentes de los clubes son los primeros cómplices en albergar en las gradas o regalar entradas a neonazis y delincuentes con colecciones enciclopédicas de antecedentes penales. Pero me parece que el problema de fondo va mucho más allá, porqué estamos hablando de un asesinato por motivos políticos, como lo fue en su día el del aficionado de la Real Sociedad Aitor Zabaleta, también a manos de ultras que se escondían bajo los colores del Atleti. Y dudo de que si esta reyerta mortal se hubiera producido a la salida de un concierto se dijera que era culpa de la música.


Vivimos en un país en el que políticos, periodistas, tertulianos o las mismas fuerzas del supuesto orden actúan cada día en su teatro de intolerancia, crispación y política del miedo; sólo hay que mirar los noticiarios de cualquier cadena de TV o leer las páginas políticas o deportivas de cualquier periódico para darse cuenta de esta ceremonia bélica de enfrentamientos verbales. Personajes y medios públicos que fomentan la cultura de 'buenos y malos', ejercen la violencia hacia las minorías o los desfavorecidos y el odio hacia lo diferente, carecen de cualquier tipo de autocrítica y niegan los méritos a los demás, no vayan a brillar más que ellos y delaten todas sus carencias, debilidades e inseguridades. Medios de comunicación que incentivan la ceremonia de la confusión, la interpretación superficial de realidades de blancos o negros sin matices y cero empatía hacia las posiciones opuestas a las propias, y que alientan irresponsablemente el enfrentamiento hacia los que no piensen igual, con seguidismo masivo de miles de cómplices anónimos que se prestan y se dejan llevar a ese juego perverso como borregos sin criterio propio. Y si mezclas todo este terrible espejo social con las tremendas carencias de educación, cultura, respeto y sentido común que asolan a esta sociedad en todos sus ámbitos (no sólo el fútbol), acaban pasando cosas como el asesinato de ayer.


Y me joden muchas cosas del después de la tragedia. Para empezar, la ceremonia de la confusión generada por policía y medios de comunicación que empezaron a difundir y repetir como loros sin contrastarlo que las dos aficiones habían quedado para apalearse. Si es así, es ciertamente lamentable, pero no por ello me alegraré por la muerte de una persona, sea ultra de un equipo o de otro. Pero Riazor Blues lo ha negado y aficionados del Depor allí presentes aseguran que ultras del Frente Atlético les sorprendieron al poco de bajar del autobús, el autobusero que les llevaba ha negado también que llevaran palos o armas, y como yo no estaba allí, tengo tantos elementos de juicio para creerme una versión como la otra. También se aseguró que miembros de las aficiones de extrema izquierda de Rayo Vallecano o Alcorcón estaban allí junto a la del Depor, y Bukaneros lo han negado (tendrá algo que ver que la Policía les haya involucrado en este tema con el hecho de que sean un grupo de izquierdas, o que el Rayo haya apoyado y denunciado el reciente desahucio a la ya famosa Carmen, la anciana de 85 años a la que echaron de casa hace unos días?). Pueden estar mintiendo, claro que sí, pero ha llegado un punto en que me merecen tanta credibilidad (o tan poca) como la policía que ha intentado tapar en todo momento la carga ideológica de fondo de ese enfrentamiento esquizofrénico mortal. No entiendo que el partido se jugase como si no hubiese pasado nada, y siento vergüenza ajena al leer las declaraciones de directivos del Atleti quitándose irresponsablemente la mierda de encima porqué "eso pasó lejos del estadio" (a unos 200 metros, he leído. Curiosa interpretación de los conceptos de 'lejos' y 'cerca'...). Me jode también ver a un tipo como Javier Tebas al frente de la Liga diciendo que van a acabar con los ultras del fútbol, cuando él era miembro de Fuerza Nueva. Me revienta la hipocresía de reyes de la intolerancia o la crispación como Mariano Rajoy o Ana Botella pidiendo el fin de la violencia ultra, cuando su partido alberga sin ningún tipo de escrúpulo a cientos de ellos en cargos electos o en Nuevas Generaciones, posando sin ningún tipo de vergüenza en fotos haciendo el saludo nazi o con banderas fascistas. Me indigna que periódicos o tertulias de TV que viven del ruido diario y de generar polémicas artificiales y llevar el juego a la constante crispación y enfrentamiento, ahora se lleven las manos a la cabeza y quieran erigirse como portadores de la bandera antiviolencia en el fútbol. Y me repugna hasta la arcada ver portadas de periódicos de ultraderecha como La Razón protegiendo a sus cachorros asesinos y convirtiéndolos en víctimas. O programas de TV haciendo shows morbosos a raíz del suceso, y opinadores hablando gratuítamente del fenómeno ultra como si fueran doctores en el tema, cuando saben exactamente lo mismo que tú y que yo. De verdad que todo este teatro abyecto me resulta nauseabundo, y siento vergüenza de vivir en un país que sigue tapando y promoviendo el fascismo y la intolerancia, queriendo minimizar o justificar sus efectos. Menos postureos, y más responsabilidad, respeto a lo distinto, y coherencia individual y colectiva. Y tolerancia cero contra la intolerancia. Social e institucional...