dijous, 26 de juny de 2014

eS sÓLo fÚtbOL, PeRo Me guStA




Hoy me han hecho sentir envidia. Y encima han sido argentinos. No es que padezca ningún tipo de sentimiento xenófobo hacia ellos, ni mucho menos. Simplemente hablaba de fútbol, y la verdad es que la selección albiceleste nunca me ha acabado de despertar especial simpatía. Pero es cierto que en los últimos años, la presencia de Messi ha hecho que le ganara estima a Argentina, por aquello de barrer hacia casa. El caso es que hoy hemos ido a ver el partido de la albiceleste a un bar en el que me emborrachaba en mis noches de post-adolescencia; aquellas noches en que salías de casa pensando básicamente en si habría suerte y conseguirías ligarte a alguna chica con la que compartir un buen rato de tactos, sabores y olores. Por muchos años que hayan pasado, tampoco ha cambiado mucho el cuento, no nos vamos a engañar. Pero volviendo al tema, ya me habían advertido que el lugar se llenaba de argentinos y el ambiente era sensacional. Y no me engañaban. He llegado justo a tiempo para entrar, pues hay aforo limitado por cuestiones de seguridad, y sólo entrar, ya hemos flipado: un gentío vestido de albiceleste, banderas ondeando, gritos, tambores y cánticos llevados al compás de ese ritmo aparentemente cansino, pero que se engancha de manera hipnótica. Si cerrabas los ojos, podías imaginarte en La Bombonera o en el Monumental, o en cualquier otra cancha de esas que vibran, literalmente, al son de la gente. Messi ha marcado sólo empezar y ha sido la locura; un minuto después, Nigeria ha empatado, y la decepción sólo ha durado unos instantes, hasta que los tambores han vuelto a sonar, y la gente ha reaccionado con fervor: "vaaamooooo, vaaaamooooo, Argeeentiiiinaaaa; vaaamooooo, vaaaamooo a ganar; que estaaaa baaaarraaaaaa quilombeeeraaaaaaa, no te deja, no te deja de aleentaaaaaarrrr!!". La locura ha vuelto con el segundo de Messi, la minidecepción con el 2-2, y con el 3-2 de Rojo la fiesta ha continuado, entre litros de cerveza, sudores y hasta alguna televisión y fotógrafos que se habían acercado curiosos por lo que se decía del sitio y la atmósfera. Y aunque íbamos perfectamente integrados con nuestras camisetas, y nos hemos unido a saltos y gritos, y ha sido todo muy divertido, la verdad es no podías evitar sentirte un poco intruso. Podrás imitar la manera de vestir o podrás aprenderte uno cánticos, pero el sentimiento real no se vende en una tienda de souvenirs.

Y he sentido envidia, porqué entiendo el fútbol como entiendo la música, o el cine, o el arte: desde el sentimiento. Que sí, que elementos como la técnica o el raciocinio intelectual están muy bien, pero cuando presencio algo, quiero que me emocione. Igual que cuando conozco a alguien, quiero que me despierte interés, curiosidad, inquietud, enigma... lo que sea, pero que me haga hervir algo por dentro. Y en el fútbol de selecciones, mi sentimiento siempre se ha movido en función de filias y fobias personales de cada momento hacia jugadores concretos, o del placer estético que me hiciera sentir una selección determinada en un momento puntual. Mi relación con la selección española siempre ha oscilado en un amor-odio más motivado por los futbolistas que jugaran en ese campeonato, o por situaciones socio-políticas del momento. Pero la verdad es que nunca la he sentido como mía, en términos estrictamente emocionales. Ha habido campeonatos en que me he alegrado de que ganaran porqué había muchos jugadores del Barça, o porqué disfrutaba viéndoles jugar un fútbol tremendamente atractivo; y ha habido otros torneos en que me he reído viéndoles perder, porqué había mayoría de jugadores del Equipo del Mal, o porqué estaba hasta las narices de temas extradeportivos. Y también ha habido otros casos, como por ejemplo este mundial, en que me dejaba completamente indiferente lo que hicieran o dejaran de hacer. Y viendo hoy la locura apasionada, casi religiosa, que sentía toda la hinchada argentina por su selección, he sentido esa envidia que os decía. Me encantaría vivir eso en un mundial y con mi propia selección, de la misma manera que lo puedo llegar a sentir en torneos domésticos de equipos. Quien sabe, quizás algún día podamos competir a nivel internacional con los mismos derechos que ahora nos niegan. Y ese día os puedo asegurar que me volveré igual de loco que todos los que hoy nos rodeaban, y reiré y lloraré de emoción verdadera...



dimarts, 24 de juny de 2014

pEtARdoS, PeTaRdAs y OtRAs CoSAs dE eXpLOtaR




Hoy me apetece escribir, lo que es sinónimo de "algo se mueve ahí adentro". Normalmente suelo escribir cuando 'pasan cosas', supongo que por la simple necesidad de expresión humana. Mi vida interna siempre ha sido hiperactiva, pero no siempre he sabido canalizar todo ese torrente de sensaciones hacia el exterior. Más bien al contrario, sobretodo cuando se trataba de sentimientos o percepciones personales hacia los demás. No sé exactamente si es vergüenza, poca autoestima, huir del conflicto, o exceso de humildad o de tacto hacia los demás, como protegiéndoles de mi extremado (y a veces un tanto cruel, lo reconozco...) sentido crítico hacia todo. En mi vida no hay más ley que valga que la del sentido común, y cuando la gente pisa esa linea y rompe el respeto o la convivencia sin venir a cuento me despierta un odio extremo. Lo que me está pasando con el subnormal del nuevo vecino, por ejemplo. Ya no es sólo el cretinismo del tema barbacoas ilegales que ya había comentado, sino que su estupidez ultraegoísta también se manifiesta en ruidosas juergas constantes, televisores a todo trapo a medianoche o, la última, ponerse a hablar en voz alta a las 5 de la mañana... y a recoger botellas y regar el patio a manguerazo limpio a esas horas. Sí, amiguitos, existe gente así de descerebrada a la que los demás no le importan una mierda, y se creen con el derecho de hacer lo que les dé la gana sin ningún tipo de planteamiento como el que se haría cualquier persona normal, del tipo "estaré molestando a los demás?". Este tarugo ha entrado como un elefante en una cacharrería en la vida comunitaria-vecinal, y se me están empezando a hinchar mucho las narices con este tema. La primera vez fue una petición educada, esta noche han sido gritos de cabreo monumental, y como haya próxima ocasión, directamente habrá llamada a la policía. Hasta los cojones del egoísmo incívico de los demás. Si yo hago mi vida sin molestar a los demás e intentando ser respetuoso con los que me rodean, no pienso permitir que haya gilipollas que no me respeten a mi.

Por lo demás, parece que el estómago empieza a estabilizarse, aunque tampoco me fío del todo, porqué la semana pasada volvieron las náuseas. Ahora todo parece en orden, e incluso estoy volviendo a comer chocolate. Anoche probé el alcohol por primera vez en semanas, y todo muy correcto. Fue una noche un tanto extraña. La fiesta en la terraza estuvo bien, pero fue algo más sosa que años anteriores. Vinieron amigos de otro ámbitos, y la mezcla no acabó de funcionar del todo. Estuvo bien conocer a gente nueva, como siempre en esta fiesta, y aunque hubo dEsoRdeN, sigo pareciendo en huelga de espíritus caídos. Socializo como siempre, pero mi nivel de estimulación ante los que me rodean sigue siendo bajo. Y sí, hubo conversaciones y escenas divertidas, y bailes improvisados, y personajes de todo tipo: que si el merengue amable que se hizo socio de una peña blaugrana; que si la chilena-catalana-americana con la que pareció haber cierto flirteo; que si antiguas amantes esporádicas; que si esa bonita G Agridulce con la risa floja por las galletas de María pero con un velo de fatalismo misterioso que no quiso acabarme de revelar (lo que me despertó el deseo, es cierto); que si cantar a dúo canciones de Héroes del Silencio con el cantante de Manos de Topo; que si el guaperas enrollao que quería hacer de motor grupal... no sé, quizás sea yo, que no acabo de salir de esta espiral de negatividad y mala racha que me ha rodeado últimamente. Y de verdad que tengo ganas de hacerlo, y más a una semana de pillar vacaciones, pero creo que necesito un revulsivo humano alrededor que me pegué un empujón en forma de inyección vitalista para remontar el vuelo. Historias, necesito historias, pues sin historias, la vida no es más que gris y aburrida existencia...


El otro día murió Gerry Goffin, compositor de decenas de canciones maravillosas de la historia del pop... :(








Y ya paro, porqué podría estar horas...



dijous, 19 de juny de 2014

cUAndO tOdO pAReCe qUe MaRChA MaL, tEn eN CueNtA QuE PUedE SeR quE SóLo Lo PAreZca



Whatsapp, Euribor, Sonar, virus estomacales, más fruta que chocolate, más médicos que un jubilado, 14 meses sin jugar a fútbol, apatía total hacia el género femenino, ahorros a la mierda, vacaciones a la mierda... la vida es realmente caprichosa, y nunca te atrevas a decir de este agua no beberé, porqué hay 1000 millones de circunstancias que uno no puede llegar a imaginar, ni a controlar. No hay principios que valgan, ni orgullo que aguante, por mucho que escueza, y por muchas terribles batallas internas que tengas que lidiar. Y todo puede pasar en cuestión de días, semanas a lo sumo. Y cómo llega uno a valorar y apreciar la normalidad cuando ésta desaparece, y todo parece derrumbarse casi sin darte cuenta. Y cuando te encuentras con la cruda realidad humana y todas sus bajezas, parece que te obliguen a hacerte mayor de golpe. Te roban la sonrisa, te agrian el carácter y te inyectan la desconfianza por vena. Y las ganas de venganza. Por supuesto, todo eso es algo instintivo, una reacción inmediata que hay que saber torear y gestionar, pues no habría mayor derrota que caer en ese pozo. La sonrisa es la mayor de las rebeliones posibles. Y por mucha mediocridad con la que te quieran enterrar, intentar ser positivo es la mejor manera de mearte en la cara de quien quiere meterte mano. ¿Qué es peor? ¿Un aprovechado, o un mentiroso? Un aprovechado mentiroso, sin duda. Pero actuar contrariamente a lo que se debían pensar puede ser la mejor de las redenciones. Si yo me jodo, tú te jodes, porqué no pienso dejar que te salgas con la tuya y te vayas de rositas. No hay ganadores, sólo perdedores, pero es cuestión de asumir la nueva realidad, adaptarte, y volver a sacar la sonrisa del cajón. 

Y a todo esto, hoy pensaba que me encanta estar en el diSoRdEr Palace. Ya hace un tiempo que no puedo evitar sentir que el tiempo pasa, y que he entrado en una nueva fase vital. Sin perder la esencia, pero supongo que poco a poco la perspectiva va cambiando, y el escepticismo aumenta, y hay que aprender a relativizarlo todo. Nada es para siempre, y todo es para nunca. Me he dejado muchas ganas por el camino que espero ir recuperando cuando todo vuelva a su cauce. Poco a poco. Dejarse ir, sí; irse dejando, no. Me aburre la gente, o quizás me aburra yo. He empezado a ver 'Mad Men', a pesar de los problemas subtitulares. Y van saliendo planes, sí, pero cada vez me da más pereza todo. Ay, si no fuera por los flotadores sonoros...



Y a todo esto, el viernes pasado, el disco del que saqué mi nombre cumplió... 20 años. Y todavía os extrañaréis de que me preocupe el paso del tiempo...




dimarts, 10 de juny de 2014

bORdeANdO eL pReCiPiciO





Ojalá existiera un botón para eliminar a la gente molesta: la irrespetuosa, la incívica, la inescrupulosa, la aprovechada, la egoísta, la soberbia... tanta, tantísima gente debería ser borrada de la faz de la tierra, que habría más oxígeno que respirar, más cosas para compartir, más amor que potenciar... en mi vida últimamente sobran virus (bacteriológicos y humanoides), y faltan alegrías. Sobran preocupaciones, y faltan descaros. Sobran entrañas y falta carne. Pero todo me sale al revés, y una sigue a la otra, y casi ya  en el ecuador de este 2014, puedo hacer la rima tradicional de mi lengua materna, coger el zurullo, e irme a almorzar...


I Get Scared


I Get Scared | She & Lono

dimarts, 3 de juny de 2014

eL MuNdO dESoRdeNado cAbeZa aBaJo




Me habría gustado contar las excelencias y miserias del Primavera pasado por agua, o los increíbles contorneos pa' haberse matao del increíble Har Mar Superstar, pero mi prioridad personal ya ha cambiado en sólo unas horas. En cuestión de 5-6 días, dos de mis pilares vitales se han venido abajo como Can Vies, y además he constatado que lo peor de la gente que da síntomas de mediocridad e imbecilidad es que, en la mayoría de casos, lo acaba confirmando. Lo de los pilares, uno es circunstancial, y lo intentaré llevar con coherencia respecto a lo que pienso: muy útil, sí, pero sólo cuando sea necesario, y evitando las adicciones de la plaga de zombies que llenan nuestras calles. El segundo es más jodido, porqué afecta a cimientos de convicción personal, y me pone en la difícil situación de elegir entre orgullo y coherencia o pragmatismo y conveniencia. Sinceramente, que el vividor mayor del reino haya abdicado me la suda completamente al lado de mis circunstancias vitales ahora mismo, y la noticia del día no me ha llegado por TV o redes sociales, sino por teléfono. Al principio me ha caído como un jarro de agua fría, completamente inesperado, y que te deja sin reacción más allá de la parálisis mental. En esos momentos ni tan siquiera eres capaz de asumir y racionalizar que seguramente estos hijos de puta te ocultaron información y que posiblemente se merecerían todos los insultos y males de ojo del mundo por ser tan mezquinos. El dinero por delante de cualquier otra cosa, así funciona mucha de la basura inmunda que suele gestionar el mundo. Y yo elogiándolos por lo bien que se habían portado conmigo, maldito ingenuo estúpido. Con la rabia en efervescencia, intentas visualizar salidas para este embrollo con fecha de caducidad (1 mes, concretamente). Y las entrañas te dictan odio, venganza y a tomar por culo, mientras el cerebro te dice que seas práctico, positivo, y aprendas de los arrepentimientos y experiencias negativas de quien más te quiere en este mundo (y en cualquier otro). Y mientras una cara del dEsoRdeN te dice "ni un puto céntimo más a esos miserables!", la otra te susurra "aprovecha la ocasión, aunque siempre hayas sido totalmente contrario a esta opción". Y mientras un lado siente rabia y se niega a aceptar que tus esquemas vitales tengan que depender o cambiar por las necesidades (o avaricias) de los demás, el otro te hace ver que en la práctica, poco o nada cambiaría, y ya no dependerías de otros. Y en este lío mental terrible, no sabes ni por donde empezar a reaccionar, legal y económicamente (que ésta es otra). Y, por supuesto, lo bueno de toparte con gentuza sin escrúpulos es que te ayudan a apreciar y valorar todavía más, por contraste, a los que más te quieres. Y su ayuda, apoyo y predisposición son como el rayo de sol que entra por la ventana tras una noche de tormenta. Y no pienso dejar que, ni tan siquiera que otro cretino mayor responda como cretino mayor que es, me vaya a evitar disfrutar de la generosidad de quien vale mas que cualquier otra cosa o persona de este mundo (y de cualquier otro). Y debería irme a dormir, porqué se aproximan días de dolores de cabeza, gestiones, reuniones, y todas estas cosas que tanto odio de este mundo que aborrezco. Hoy es de estas noches en que desearía con todas mis fuerzas la extinción de la raza humana, previa huída en una nave espacial con la gente que vale la pena y la que quiero. Y, aunque parezca mentira, todavía existen algunos...