dilluns, 30 de setembre de 2013

dEsóRdeNes eNCadENadOs




Las noches de domingo son un combate en el ring entre Walter Lucidez Extrema y Johnny Fatiga Absoluta. El primero busca alargar el combate al máximo, y el segundo lo quiere matar de buenas a primeras. Y hay semanas en que gana uno, y otras en que vence el otro, lo cual le añade interés y justicia al enfrentamiento. Otra constante en mis fines de semana es la rebelión de las máquinas, no vaya a ser que todo sea demasiado fácil. Y cuando uno no puede hacer lo que debe por culpa de esas zorras de inteligencia artificial, todo es precioso. Para precioso, el día primaveral-veraniego que hacía hoy. Ojalá dure hasta... siempre, por ejemplo. Lo que no quiero que dure para siempre son las obras de mi piso. Ese fin de semana no ha habido manera de coincidir en una hora decente con el vecino de abajo para negociar la cesión de espacios. A ver si mañana no se ha ido todavía, en una hora en que ya no haya pijamas de por medio. Para fiestas de pijamas, las de Ellos. No suele gustarme el tecno-pop estúpido-vacío, pero admito que esta canción siempre me ha parecido un temazo irresistible (y no, tampoco empatizo con la temática de la canción, pero la melodía me parece redonda). Sí que es puro dEsoRdeN esto otro, y que este lunes saquen su segundo disco siempre es una buena noticia. Saca el negro que llevas dentro, que no es lo mismo que el polémico spot del festival de cine erótico que vi el otro día. El otro día estuve varias currando delante de una chica super-constipada... y no hace falta que diga cómo estoy empezando a sentirme esta noche, verdad? Y no me atrevo a decirlo muy alto por no ser gafe, pero esta noche internet va sorprendente y gratamente rápido. Y esta noche todas las canciones suenan muy intensas, que es síntoma de estar muy abierto de mente. Será por los cascos grandes, o será porqué algunas palabras o cruces de miradas incentivan mi autoestima...



divendres, 27 de setembre de 2013

cEntRifugAdORa dE VieRNeS




Tras una mala noche estomacal, me siento bastante cansado. Que un organismo microscópico sea capaz de provocar tantas molestias y dEsóRdeNes gástricos me hace sentir realmente vulnerable. En general me siento así, porqué tengo una salud no especialmente férrea. Me ha indignado la noticia de que quieran cambiar nuestros husos horarios y avanzarlo todo una hora porqué, según han dicho, eso implicaría levantarse una hora antes. La excusa de la mayor productividad no me sirve, porqué si ya ahora no estoy despierto ni lúcido hasta media tarde, imaginad si me hicieran madrugar más. Los biorritmos de cada uno son los que son, así que a mi que no me vengan con gilipolladas de que rendiría más, porqué me conozco mejor que todos los científicos del mundo juntos. Si fuera por mi, aboliría cualquier actividad diurna hecha contra tu propia voluntad, así que lo llevan claro conmigo. Mañana opto por segundo año consecutivo a un premio profesional individual, y aunque me hace ilusión este tipo de reconocimientos, este año no me he pedido fiesta ni me he pillado un hotel como el año pasado. El problema es que curro y no puedo ir a la gala, y no he encontrado a nadie que vaya en mi nombre, así que es un poco marrón (lo más dEsoRdeNado que podría pasar es que este año sí que gane, me llamen por el micro... y no suba nadie a recoger el premio. Pero bueno, de aquí a mañana quizá se me ocurra algo). Ayer me vinieron a tomar medidas para las puertas nuevas, y la propietaria me estuvo explicando que ya tienen mirado lo del baño, lo del balcón, la habitación... joder, qué ganas tengo de que pase todo el percal y verlo todo ya acabado y nuevecito! (aunque sigo sin tener cerrado mi diSoRder's Palace provisional/transitorio). La putada de que siempre me vengan a mirar cosas del piso en jueves es que cuando me meto en la cama estoy horas dándole vueltas a la cabeza de que si esto lo puedo poner así o aquello otro asá... y no hay manera de dormirme, y al día siguiente suena el despertador igual. Y todavía habrá estudiosos listillos que sigan diciendo que tendríamos que madrugar más...



dijous, 26 de setembre de 2013

sWeAt, ShaKe & RoLL!!



Noches deja vu, para bien y para mal. Papis que salen por primera vez en 1000 años. Reencuentros inesperados como goles en el minuto 90. Ver un concierto junto a 2 fresonas rebeldes. Joder, cómo pasa el tiempo, y cómo hemos cambiado. Koko-Jean tiene la aureola mágica. Volcán de energía y sexo subiéndose una minifalda rebelde a ritmo de hot hot soul y rythm'n'blues. Un abuelo de talla S baila solo con estilo peculiar, sonrisa ida y auriculares de botón. La chica que baila como un pato se me arrima, en ese terreno de ambigua incerteza entre el flirteo, la ebriedad o un exceso de fantasía propia. Exciting moments, Excitements t-shirts. Paseo agradable al norte. Redes sociales indiscretas chivándote cosas al oído. La noche muta a día como mero entretiempo de una nueva noche. Mano a mano intergeneracional. Puertas crappy que se cierran, invitación al paraíso sidecariano. El camarero nos da una lección de los misterios del vodka, pero a mi me da igual; yo soy de whisky. Hoy es noche rockera y rockabilly, y han invitado a Elvis, al pequeño Richard o hasta a Nick Curran. Si los pies despegan, habrá que seguirlos. Se nos cruzan entre manos lituanas, hispanas o catalanas, y un chico con cara mortadelo me dice que soy un buen bailarín. No soy yo, es la música, que se me folla y me retuerce y me agita a un lado y al otro sin control, entre contorsiones y juegos de pies absolutamente incontrolables. La Ginger de granate sonríe y me atrae, pero aparece salida de no sé dónde la chica de blanco a la que le había echado el ojo nada más entrar. Y hacía tiempo que no bailaba con alguien con tanto desenfreno y pasión. Hasta a mi me cuesta seguirla, y me agarra con tanta fuerza que me deja la mano adolorida durante horas. Y me hace sudar a litros, y me deja ardiendo y resoplando al final de la noche. Hay un par de parejas que bailan espectacularmente bien, y tienen esa sonrisa de felicidad orgásmica que sólo sale en momentos de autoliberación, afirmación personal y melasudismo absoluto respecto a tu entorno inmediato. El día que a todos se nos caigan para siempre caretas y escudos, por fin podremos ser felices y auténticos al 100%. Una rata tamaño diplodocus corretea en pleno centro, como si fuera a perder el autobús al aeropuerto. Subir de vuelta a diSoRderLaNd, con parada borrosa previa. No quisiera interrumpir. La noche oculta muchas cosas, y todos lo hacemos. A veces por miedo, a veces por timidez, a veces por un curioso sentido de la justicia. Por aquello de no regalar según qué virtudes a quién no haga méritos, porqué les restarías valor. Por aquello de que haya cosas que los demás no entiendan, u otras de las que no estés especialmente orgulloso. Noches deja vu, para bien y para mal. 



divendres, 20 de setembre de 2013

oN thE SofA: 'ShaRKnadO'





No hace mucho hablé de esta película al ver el trailer, y como no podía ser de otra manera ante tal obra de arte y ensayo, aquí la han dado directamente en TV sin ni tan siquiera estrenarla en las salas de cine (vamos, que yo sepa). Escasos minutos después de presenciar tal despliegue de recursos, talento y sensibilidad, me encuentro tan conmocionado que lo único que puedo hacer es recomendar sin dudarlo esta obra crucial del Séptimo Arte; piel de gallina... (AVISO!! el siguiente video está lleno de spoilers!)



dijous, 19 de setembre de 2013

La mÀQuiNa deL TieMPo... dEsoRdeNado, cLaRO





La Operación dESoRMinator continúa, y es como hacer un viaje en el Delorean. Han salido dibujos, libros o cómics de cuando era niño, libretas pre-blog con ideas, historias y sensaciones de cuando me fui a vivir por mi cuenta, recortes de prensa de conciertos o partidos... es como recuperar datos perdidos de un disco duro, y revivir emociones de entonces, o darte cuenta de cambios completamente imperceptibles en el día a día pero que acaban siendo considerables con la perspectiva del tiempo. La verdad es que da vértigo echar la mirada atrás y ser consciente de que eso que te parecía que pasó ayer sucedió en realidad hace más de una década. Y ver cómo ha sido tu vida en todo este tiempo, tus logros y tus fracasos, tus cambios a mejor y tus degradaciones a peor, la gente que has conocido, has amado o has odiado... da mucho que pensar, y te reafirma en tu idea de vivir al día y con la máxima intensidad posible, porqué luego no habrá vuelta atrás. Ya dije hace unos días que intuyo que los cambios de espacio que se aproximan comportarán también cambios personales, y al igual que estoy haciendo con mi piso, me gustaría también limpiarme por dentro. Y es que, aunque me gusto infinitamente más hoy que hace 10 años, quiero gustarme infinitamente más de aquí a 10 años. Si es que hay 10 años más, claro. Y, como me ha pasado con mis cosas, seguramente en la rutina del día a día uno no se dé cuenta de detalles que se van aferrando al carácter y hábitos propios, pero que con la perspectiva del tiempo y la distancia se ven más claros. Y también ayuda que te digan cosas sorprendentes, incluso que puedan no gustarte en un principio, pero que invitan a reflexionar. La vida es un continuo aprendizaje, y un pulirse a sí mismo en función de las circunstancias y el contexto personal. Y lo que no quiero perder nunca, de ninguna manera, es la inquietud, la autocrítica y la capacidad de reírme de mí mismo y de todo los demás; y de reinventarme también cuando sea necesario...




dimecres, 18 de setembre de 2013

Me eStOy hACieNdO eL OtoÑo eNCimA



Me sorprende la capacidad que he desarrollado en estos últimos meses para ignorar los ruidos de las obras de alrededor; supongo que es puro instinto de profesional del sueño. Siempre había sido bastante tranquilo para las visitas al dentista, pero la de hace un par de semanas me traumatizó bastante. Y por mucho que te intentes relajar con según qué discos antes de salir, o leyendo 'Satori en París' en la sala de espera, cuando entras en el box te sientes el pecho inflado como un globo a punto de estallar. Por suerte, hoy la anestesia sí ha hecho efecto, y a pesar de la brusquedad de la dentista sádica, he vuelto a mi estado de calma y pachorra cuando he visto que todos esos artilugios del horror que me estaba metiendo en la boca no me hacían daño. Ha sido un buen momento para pensar qué cosas tenía que comprar en el súper, aunque hoy no he podido repetir la gesta heroica de la semana pasada y esta vez sí he tenido que pagar. No todos los días es lunes (mi día preferido de la semana, por supuesto). He visto una película bastante mala, y me he dado cuenta de lo frío que me deja ahora mismo la posibilidad de conocer a alguien. Si llega, pues ya se capeará como se pueda, pero me da una pereza terrible mover un solo dedo por nadie. Como decía estos días, quien quiera peces, que se moje el culo. Será que me he acostumbrado a este ritmo de vida más lento y tranquilo; será que me he cansado de soportar las neuras y cobardías ajenas; será que no he encontrado a quien me haga querer juntar las suyas con las mías y aguantar el cocktail resultante. Hay momentos en que la vida puede parecer triste o vacía, pero supongo que todo eso es necesario para valorar otros instantes de más sociabilidad y empatía con los demás. Lo bueno es que estos instantes ya no resulten traumáticos ni hirientes, sino que los asumas como una parte más del camino. Al fin y al cabo, siempre será mejor estar solo que desear estarlo...



dimarts, 17 de setembre de 2013

uNdReSs fOr SucCesS



Tras un fin de semana durísimo, nada como dormir hasta las 14h para recuperar fuerzas. Hoy he empezado la Operación dEsoRMinator, de limpieza, vaciado y exterminio de trastos y cosas inútiles del diSoRder'S palace, previa a las obras de reforma. Puestos a iniciar una nueva etapa, mejor hacerlo bien, y aprovechar para deshacerme de muchas cosas acumuladas siguiendo mi filosofía del 'porsiacasismo'. Una práctica no excesivamente compatible con un piso de menos de 40 metros cuadrados. La 1ª fase de la operación la he centrado en la ropa: he llenado un par de bolsas grandes con camisetas, pantalones y 4 pares de bambas, y las he bajado a una antigua oficina bancaria ocupada por entidades sociales, que recoge ropa y la pone a disposición de la gente que la necesite. Y también le he regalado a mi padre un jersey súper chulo casi nuevo que se me había quedado pequeño. Me he dado cuenta de la cantidad de ropa que tengo que no me pongo nunca (incluídas prendas de las que ni me acordaba) así que he decidido que también en eso quiero iniciar una nueva etapa donde rentabilizarla más, y no ir siempre con las 4 cosas que me pongo una y otra vez. Y así lo he hecho esta noche, con unos tejanos y una camiseta que hacía milenios que no me ponía. Es curioso cómo la ropa que uno se pone transmite unas vibraciones que llegan a tu cerebro y te hacen sentir más de una manera, o más de otra. Y quizás, según la ropa que lleves, te acentúa más unos aspectos de tu personalidad u otros. La mente humana es así de extraña.

Entre las gilipolleces más indignantes del día de este país de mierda, optarían a medalla: 1) que la Fundación Francisco Franco sea legal y reciba subvenciones públicas bajo la coartada de "entidad benéfico-docente y cultural" (lo de que hayan instado a los militares a hacer un golpe de estado ya se les presupone, así que tampoco es ninguna sorpresa); 2) que los partidos de ultraderecha responsables del boicot terrorista del 11-S en Madrid amenacen con que "esto es sólo el principio" (lo de que ya estén en la calle clama al cielo); 3) iba a citar las portadas de los 3 principales tebeos del nacionalismo español, pero es que es más de lo mismo: todos sabemos perfectamente que el nivel del periodismo de este país hace tiempo que se arrastra entre cucarachas, ratas y demás fauna de cloacas (más que 'periodismo', sería más riguroso hablar de 'propagandismo' irresponsable; pero como tampoco hay ningún ente que controle y sanciones estas prácticas, pues así vamos...). La doctrina del miedo puede alimentar a las mentes más impresionables y maleables, pero cualquiera que tenga dos dedos de frente no puede hacer otra cosa que vomitar ante tal espectáculo de sectarismo y demagogia barata. Asco, mucho asco...

En uno o dos días habrá luna llena, y me siento como más activo. Quizás estos próximos días haga un paréntesis en mi etapa de Pasotismo Ilustrado, y tome alguna iniciativa para quedar con gente. Mañana tengo mi 3ª visita al dentista en 15 días, y la verdadera proeza fue salir de allí la semana pasada sin pagar ni un céntimo. Me han llamado para hacer muchas entrevistas y explicar este caso extraordinario, pero yo me debo en exclusiva a mis lectores dEsoRdeNados, así que les he mandado a freír espárragos (¿y por qué será que freír espárragos está considerado algo malo...?)




diumenge, 15 de setembre de 2013

dANgeR! aNiMaL RabiOSo!





¿Sabéis de esos días en que rociarías a la mitad de la población con napalm, y a la otra mitad con anthrax? Pues hoy ha sido un poco peor. A ver, un día en que el despertador te suena a las 5 no puede traer nada bueno. Salir de casa de noche, de camino al metro escuchar una conversación en un portal en que un chico les preguntaba a dos chicas "qué tal en Sala B?" mientras tú te vas a currar, tener que almorzar 3 veces para evitar morir de inanición, que no funcione nada en el curro, aguantar los histerismos e incompetencias de los demás, acabar con dolor de cabeza y medio-durmiéndote después de la comida, que cuando vayas a irte y ya hayas apagado el ordenador te hagan quedarte 20 minutos más... todo precioso, bucólico y pastoril. Encima, al salir, en la calle, un capullo que andaba a toda hostia mirando hacia atrás y por la izquierda me ha medio arrollado, se lo he recriminado, y encima el tipo se me ha puesto gallito, ante la mirada asustada de su hija. Sólo os diré que el final de la discusión ha sido con un "vaya ejemplo, vaya ejemplo..." por mi parte. Pobre niña. No soporto a la gente que quiere tener razón a la fuerza, cuando no la tiene. Me pone de muy mala hostia, y como no venía yo ya rebotado... en fin, no le demos más importancia a quien no merece tenerla. Me había propuesto tomarme las cosas con más filosofía este 'curso', pero parece que será bastante complicado viviendo entre simios. A todo esto, mientras Letonia, Lituania o Gran Bretaña aplauden y defienden la ejemplar jornada del miércoles y nuestro derecho colectivo a guiar nuestro propio futuro, los tumores gobernantes de este país continúan enfrascados en sus demagogas argumentaciones con hedor a naftalina franquista. Si ni tan siquiera saben escribir la dirección de una carta... pero ya se lo harán; no hay peor ciego que el que no quiere ver, y a este paso cuando quieran abrir los ojos y darle al 'on' del interruptor del cerebro, ya será tarde. Ojalá sea así. Suerte que todavía queda gente lúcida, mesurada, tolerante y respetuosa que habla con sentido común y conocimiento de causa, huyendo de fanatismos ni demagogias propagandísticas de cualquier color. Delicioso artículo de Suso de Toro, como la melosa voz de Hope Sandoval...



dijous, 12 de setembre de 2013

SegUiM fENt hiStÒRiA (pAs a PaS, MiCa eN miCA...)





¿Os imagináis más de 400 km. unidos por gente dándose la mano a la vez, uniendo todo un país de norte a sur, con una simbólica reivindicación cívica y pacífica por un deseo común? ¿Os imagináis a niños, adolescentes, jóvenes, mayores y abuelos de toda clase y condición, nacidos aquí y más allá, de izquierdas y de derechas, creyentes de todo tipo y ateos, personas de todos los colores y condiciones sexuales, poniéndose de acuerdo por un mismo objetivo? ¿Os imagináis un pueblo que toma la iniciativa y se pone por delante de la clase política, organizándose por su cuenta, y tiene éxito en una histórica iniciativa tan ambiciosa como ésta? Pues ya podéis dejar de imaginar, porqué todo eso ha pasado hoy en diSoRderLand, tierra que, por cosas como éstas, me tiene cada día más enamorado. 


Y mientras tanto, en la caverna...



...muchas gracias a todos ellos por seguir dándonos la razón en nuestro deseo, con sus perversas demagogias y sus tenebrosas maneras de hacer. Todo el planeta (incluídos los diplomáticos internacionales presentes en el ataque falangista; entre ellos, un representante de EEUU que ha sido agredido) ha visto y entendido perfectamente lo que está pasando; ahora sólo falta que lo entienda quien lo tiene que entender...









dimecres, 11 de setembre de 2013

dReT a dECidiR (uN díA MáS pAra CaMbiaR La HiStORiA...)





Simplemente reclamamos nuestro derecho a elegir libremente y en las urnas cómo queremos que sea nuestro propio futuro. Tan sencillo, respetuoso y democrático como eso...





dimarts, 10 de setembre de 2013

y SiN eMbARgO, mE QuieRo





Últimamente tengo la sensación de que me estoy 'asocializando' bastante y cada vez paso más de los demás para hacer mi vida. A pesar de mi misantropía creciente y que siempre he llevado dentro, y de mi hábito y falta de problemas para hacer cosas solo, normalmente he sido siempre un tipo bastante sociable, de hacer cosas, salir y tomar la iniciativa para quedar con gente. Pero cada vez me da más pereza tener que ir detrás de los demás y que los demás no hagan nada por ponerse delante, y últimamente hasta me resulta molesto que alguien quiera quedar conmigo cuando no me apetece. Será lo que tienen mis horarios salmón, o que con el paso de los años uno aguanta menos los caprichitos y gilipolleces mentales de los demás (o que cada vez uno tiene más caprichitos y gilipolleces mentales propias), o simplemente que como aquí cada uno va a su puta bola, pues me he unido al club. Yo siempre había ido a mi aire pero no a mi puta bola (son matices diferentes), pero cada vez me dan más lo mismo todo y todos, con todas sus neuras. He incrementado la máxima de interesarme sólo por los que se interesen por mi en la misma medida, y de no mover ni un dedo de más por quien no mueva ni un dedo de más por mi. Supongo que es lo más justo para todos. Me gustaría vivir en un mundo más espontáneo, más relajado, más improvisado, menos paranoico... pero como parece que eso es mucho pedir por estas lares, mejor me aguanto a mi mismo, que me conozco mejor y suficiente tengo. Es una lástima que el mundo no sepa exprimir mejor todo mi potencial, pero el mundo se lo pierde...





diumenge, 8 de setembre de 2013

mAdRid 20020




Pues va a ser que no...



PD: y de verdad que no entiendo cómo los miembros del COI no han caído rendidos ante la candidatura madrileña...





divendres, 6 de setembre de 2013

cH, Ch, cH, Ch... ChAngeS!!



No todo en mi vida es cómo yo desearía, pero en líneas generales me considero un tipo afortunado. Hoy tenía que ser un día normal, o más bien de mierda porqué se me acaban las vacaciones, me ha picado un mosquito que me ha hecho una roncha del tamaño del anillo de Saturno, y ayer vi las estrellas en el dentista y no puedo comer con normalidad. Pero aún así me lo estoy tomando todo con bastante calma. Será que el buenrollismo y el relax vacacional post-viaje todavía me dura. El tema es que hoy, por primera vez en 9 años, y tras varios de ellos yéndoles detrás reclamando mil y una incidencias propias de un piso viejo, iba a conocer a los propietarios del diSoRder'S Palace. Por los antecedentes de pasotismo y ausencia, me esperaba que pudieran ser la típica pareja tacaña, egoísta y con una humanidad propia de un presidente de la CEOE. Pero cuál ha sido mi sorpresa cuando me he encontrado a unos señores afables, con una predisposición excelente, y que han insistido que agradecen mucho la paciencia que he tenido, y que están encantados conmigo porqué pago puntualmente cada mes y no doy problemas. Y, en este contexto, después de mirarse el piso junto al operario con el que han venido, me han dicho que me lo van a reformar de arriba a abajo sin tocarme el alquiler. Puertas, ventanas, baño, poner parquet, el balcón que estaba hecho una mierda, me van a poner toldos, van a tirar un tabique para ganar espacio y, al fin, tener una sala grande donde poder hacer cenas de grupo... vamos, que voy a tener piso nuevo al mismo precio y sin moverme de casa. Bueno, la única putada va a ser que me tendré que mudar mientras duren las obras, y tengo que pensar qué haré, pero no deja de ser una tocada de narices temporal, y que va a ser para bien, una vez esté todo acabado. Si os digo la verdad, todavía estoy flipando, porqué siempre había pensado que, aunque pequeño, el piso era ideal para mi por localización, tranquilidad (crucemos los dedos para que dure), luz... pero que le faltaba adecuarlo, porqué todo era muy antiguo. Y, si todo va bien, en unos meses ese deseo será real, y sin costarme nada. Todos los esfuerzos, dolores de cabeza, llamadas, mails, cambios de grifos, 2 inundaciones sufridas... parece que se verán recompensadas al fin. Ciertamente, paciencia he tenido, porqué cualquier otro les habría enviado a la mierda 28 veces, y a mi ha habido ocasiones en que no me han faltado ganas. Pero me sentía a gusto aquí, a pesar de los 1000 inconvenientes, y me daba mucha pereza pensar en otra mudanza. No sé, la verdad es que siento este sitio como mío, pequeño pero acogedor, y, creo, con mi personalidad reflejada en paredes y estanterías. Y, aunque me da algo de pena que con los cambios se pueda perder algo de todo esto, la verdad es que tengo unas ganas enormes de que todo tire adelante y verlo ya acabado. En parte, es como cambiar de piso, con todo lo que comporta de ilusión, nuevas ideas, oportunidad de deshacerme de cosas y hacer limpieza... y, llamadme iluso, pero presiento que este cambio relativo de escenario va a comportar también otros cambios vitales. Como una etapa que se cierra y otra que se abre, con todo lo estimulante que pueda resultar algo así. Tened claro que cuando llegue el día de empezar las obras y me tenga que buscar la vida, me cagaré en todo, y diré que menuda mierda, y que no hacía falta, y qué vaya coñazo no poder hacer vida normal ni tener casa propia... pero ojalá se pudiera avanzar el tiempo unos meses y que todo ese proceso hubiera pasado ya para estrenar la nueva etapa. Ahora mismo vuelvo a creer en la justicia universal y en la bondad de algunas personas (pero no por ello os penséis que dejaré mi devoción a la misantropía; eso ni hablar!). Pero sí, mañana empiezo a trabajar nuevamente, y en vez de mala hostia y morros, creo que por primera vez en mi vida, en este día me siento ilusionado y feliz...



dijous, 5 de setembre de 2013

dEsVaRíOs 71





dEsoRdeN poniendo orden; dEsoRdeN poniendo orden; centri-fugado; pasa por caja; amor metafórico en botellas de vino y pañuelos de cachemir; postales que vienen, postales que van; llamadas esperadas, promesas anheladas; mujeres que llevan los pantalones; Julie Delpy en el papel más odiosamente insoportable de la historia del cine; plantar esquejes y que te los quiten a ti; ¿qué es peor: el dolor anímico, el dolor físico, o el dolor de bolsillo?; ¿existe Pantomicina para el alma y Gelocatil para el espíritu? ¿y mercromina para la cuenta corriente?; Pop Ràpid, Pop Ràpid; Satori en París; en París vi por última vez a quien me envía mensajes californianos; a las antípodas se va quien me envía mensajes L-lesbianos; mensajes naranjas que preguntan pero no responden; mucho mensaje, y poco tralará; mails deja vu; canciones deja vu; dEsoRdeN poniendo... buh!




dimarts, 3 de setembre de 2013

PuNtO y aPArte



Son casi las 2 de la mañana, y casi una semana exacta después de salir de casa, vuelvo a estar instalado en ella, a falta del batallón de vuelta a la rutina que me espera mañana, en forma de lavadoras,  súper, deshacer la maleta y poner la vida en su sitio (si es que tiene alguno). Me encanta estar por ahí dando vueltas por el mundo, y visitar sitios nuevos, conocer gente... pero uno de mis momentos favoritos de todo viaje es ese momento de volver a entrar a casa, en que todo parece nuevo, renovado al menos. Ese sentir que tu cabeza ha hecho un reset, y ha vuelto limpia, con nuevas experiencias y una mirada con algún nuevo matiz que añadir a la paleta vital acumulada. Como si con cada viaje, interior o exterior, uno comprase dos nuevos colores de Pantone, o cuatro, o los que sean. Y esa sensación de volver al sitio del mundo donde tú gobiernas es muy reconfortante. Aquí tú decides que al salir de la ducha te secas con toallas que no son ridículamente pequeñas, usas tanto papel de wc como haga falta porqué si se acaba pondrás otro rollo, y te despiertas a la hora que te da la gana independientemente de lo que hagan al otro lado de la pared...


Hoy me he despertado con el agradable sonido de buena mañana de una aspiradora que limpia una habitación que se ha vaciado. A las 9 de la mañana, con un par, y por muy cartelito colgante de silencio que hayas puesto en el pomo de la puerta. Entre eso, que te cobraban... por ver la tv!, o también por el wifi (7 euritos la hora / 12 euritos tarifa 24 horas), que no había alfombrilla para los pies al salir de la ducha, o un almuerzo muy discretito, ya sé a qué hotel no voy volver si algún día voy otra vez a Milán. He optado por empezar mi último día en los Navigli, que me quedaban cerca, y ha sido todo un acierto. Tras la tormenta de anoche, volvía a hacer sol y calorcito (dEsoRdeN facts), y el momento lectura en una terracita al lado de los canales, con el sonido de una fuente de fondo, y una brisa súper agradable, ha sido francamente sublime. Sólo han roto el momento la excesiva proximidad de la pareja italiana que ha llegado para hacer el vermut, y la inoportuna llamada de mi casero; años detrás suyo para que arregle todos los desastres domésticos de un piso anciano, y tiene que aparecer justo cuando estoy a 1000 km, como un irritante despertador de realidad no deseada; como un coitus interruptus de un momento sublime de paz interior; como una mosca pelmaza que molesta casi por oficio. De pequeño recuerdo que me gustaba que las moscas pasearan por mi piel de niño, haciéndome cosquillas que resultaban agradables. Quizás pueda considerarse insectofilia en menor grado, aunque para mi no era más que un inocente juego infantil que asocio a los veranos en casa de mi abuela. Eran tiempos de despreocupada felicidad, y aunque en la memoria me sean cercanos, estremece pensar en los años que han pasado. El otro día reflexionaba sobre la posibilidad, nada remota, de que mi vida haya superado ya su ecuador. Y me da mucho vértigo. Aún teniendo la certeza de que he aprovechado el tiempo, me da miedo de que la vida se me quede corta, como esa camiseta que ya no te viene porqué has pegado el estirón, y de que vaya a dejarme por el camino a las pocas personas que me importan. Sólo imaginarme el dolor de ese momento me entra terror, y me da por pensar egoístamente que preferiría no vivirlo y alterar el orden natural de las cosas. Pero sería muy injusto cargarles un dolor que me toca sufrir a mi, así que tampoco es eso lo que deseo. No puedo ni imaginarme que la vida pueda seguir su curso con normalidad cuando yo no esté. La vida es una ecuación irresoluble, y yo soy fatal para las matemáticas...

He subido hasta Santa Maria Delle Grazie para ver 'La última cena', pero cerraban los lunes. De haberlo sabido, habría ido ayer. Me he acercado con la calma hasta el Castello Sforzesco, comiéndome la manzana que había cogido del hotel, y haciendo una parada en La Poste. Hacía calor de ir buscando el lado de la calle con sombra, así que cuando me he topado con el parque Sempione y he estado dando una vuelta por allí, he encontrado la excusa perfecta para sentarme en la sombra a acabar el libro de Baricco. No me ha acabado de enganchar demasiado, y la temática era excesivamente religiosa para mi gusto, pero estando en Italia, supongo que ha sido una lectura bastante adecuada. Los turistas se mezclaban con parejas retozando en la hierba, tipos haciendo abdominales, o un niño que no paraba de preguntarle a su paciente abuelo mil y una cuestiones sobre las cosas que iban pasando delante de sus ojos, justo al lado del estanque de los patos. Cuando el hambre ha empezado a apretar de nuevo, he vuelto a la jungla de asfalto, y me he dado cuenta del por qué no quiero Sillyphone: tras 24 horas sin wi-fi, iba descartando restaurantes si no lo ofrecían de manera gratuíta, y aunque el que he elegido sí tenía, no me he podido conectar y eso me ha generado malestar. Suerte que los spaghetti carbonara estaban deliciosos, a pesar de la menudez de las raciones ya habitual...


Bajando por Vía Dante, he encontrado de casualidad wifi gratis del Instituto Cervantes que iba incluso más rápido que en alguna de las habitaciones de estos días, y he aprovechado para mirar y enviar 4 cosas sentado en la calle junto al Caffè Milano (del que, por cierto, en internet dicen pestes...). Los spaghetti han decidido montar una rave en mi estómago, y he pasado por la Pinacoteca Ambrosiana buscando recursos de hombre de mundo. En vez de volver por Vía Torino, he buscado otra ruta alternativa para ver otros rincones inéditos, y he bajado por Corso Italia, hasta girar por Vía Molino Delle Armi. En San Lorenzo Maggiore 3 lolitas se me han quedado mirando, aunque he preferido jugar a los autos de choque con la vista de una chica de gafas y pelo largo muy a lo secretaria del 'Un, Dos, Tres'. He acertado dónde iba a salir, y he vuelto a sentir ese extraño placer de haberme hecho mía una ciudad extraña, a pesar de haber estado poco más de un día. Creo que también podría vivir aquí un tiempo, a pesar de los precios, el clima en invierno... y muchos italianos (aunque eso tampoco es demasiado diferente aquí...). En el hotel, he jugado al tetris con mi equipaje y mi ropa, y me he sentido muy orgulloso de hacerlo encajar todo. Meter toda tu vida de una semana en una maleta y mochila pequeñas es otra de esas extrañas satisfacciones que te regalan los viajes...

Ya habiendo salido de Cadarno, me he llevado el susto al no encontrar las llaves de mi casa, hasta que han salido en las bermudas que me acababa de quitar en el hotel. No, no es que haya ido en calzoncillos al aeropuerto, sino que me he puesto tejanos para ganar espacio en la maleta. Ya sabéis, un chico de recursos... tras pasar el control, una chica de veinti-largos me ha preguntado en italiano qué tenía que hacer ahora, porqué era la primera vez en su vida que volaba y la pobre iba bastante perdida. La he acompañado un trecho, hasta desviarme en el Duty Free. En la puerta A05 me esperaba leyendo sentada la A-Lombarda. Estaba cambiada, ya sin su habitual melenilla morena a lo Mia Wallace, y con ese flequillo teñido de rojo, a juego con sus tradicionales labios de neón. Nos hemos puesto al día antes y después de sentarnos con 24 filas y 5 asientos de distancia en el avión, para acabar volviendo uno al lado del otro en el autobús a casa. Seguramente esa sea la metáfora perfecta y la razón que dé sentido a este viaje improvisado, producto de un arreón y una necesidad de huir de algo que no sabía antes de marchar. Pero ahora ya sé de que me escapaba: de fantasmas y odios que no llevaban a nada. Y es que, como hoy 'hablaba' con alguien que me ha 'acompañado' todo este viaje, más vale que te hagan sufrir a que te dejen indiferente. Porqué el que sufre, siente y vive. Y vistos con la perspectiva del tiempo, hay capítulos a los que vale la pena ponerle un punto y aparte, para estrenar otra página en blanco...





dilluns, 2 de setembre de 2013

giOrNo RoSsoNerO


 

Sentado en el sector 242, fila 17, asiento 39 de San Siro, en el secondo anello verde, con bufanda de SuperMario rossonero al cuello, a una hora del inicio del Milan - Cagliari. Por ahora sólo se oyen los gritos de los ultras visitantes, justo por encima mío, pero afortunadamente bastante más a la izquierda, y con una red de seguridad de por medio. De este estadio dicen que es l'Scala del calcio, y la verdad es que por dentro es bastante impresionante (aunque mi bagaje de estadios mundiales ya empiece a ser interesante, y en diSoRderLand sea asiduo a uno de los mayores del planeta). Tengo la sensación de que existen muchos paralelismos entre los tiffossi rossoneri y els socis blaugranes, clubes que unen a gente de clases sociales de todo tipo, pero que comparten el mismo orgullo por unos colores y toda la historia legendaria que llevan detrás, y que empezó precisamente el mismo año, en que se fundaron ambos. Si simpatizo con un club en Italia más que con los demás es precisamente con el Milan, desde que hace ya muchos años le metió un 5-0 al Equipo del Mal que marcó a toda una generación. Recuerdo que incluso algún amigo de la escuela fue a recibir al Milan con un bufanda rossonera cuando vinieron al cabo de unas semanas a jugar la final de Copa de Europa al Camp Nou. Y fue un amigo de veras, no lo típico que se pone en la piel de otros para esconder cosas de las que avergonzarse. Era la época en que los maléficos lo ganaban todo y nosotros casi nada, y el complejo de segundones era evidente. Pero, de repente, aparecidos como por arte de magia, los Donadoni, Gullit, Van Basten y compañía les metieron una manita a aquel equipo que parecía invencible. Y además de darnos una de las mayores alegrías futbolísticas de nuestra infancia, nos enseñaron una gran lección vital: por muy negro que parezca que pinta todo, por muy difíciles que parezcan nuestras metas, siempre hay que tener esperanza, porqué nada es eterno ni inalcanzable; ni tan siquiera nuestras frustraciones, miserias ni utopías, personales o colectivas...


Suena 'Sweet Child O' Mine', y los jugadores rossoneri salen a calentar. He empezado el día en Verona, donde cerca de la estación me han preguntado por el estadio. Les debo parecer italiano, porqué esta tarde en la Galleria Vittore Emmanuele II un hombre me ha dicho que le recordaba a un compañero de universidad. Quizás tenga un doble italiano, o era una mera excusa para pedirme una moneda. A diferencia de lo visto hasta ahora, Milán me parece una ciudad más 'europea' y mucho más cosmopolita. El tema de la moda me parece indecente: caminando por Pietro Verri, cada tienda parecía competir por quién tenía los productos más caros; normalente en los escaparates se suelen destacar los precios económicos para atraer a los clientes, pero aquí el tema funcionaba al revés: zapatos a 520 euros, americanas a 1.800, o un gabón a 2.490. Hay que ser cretino para gastarse eso en ropa. El otro momento de indignación y rabia furiosa ha sido en el Duomo. Arquitectónicamente, la catedral es preciosa; una obra maestra del gótico. El problema ha venido dentro. Te obligan a quitarte la gorra, y te hacen pagar... por hacer fotos! (si pagas te ponen una pulserita fosforito como en los conciertos, y así los vigilantes que rondan la iglesia controlan a distancia quién puede hacer fotos por la gracia del dios dinero y quién no). Esos son los valores cristianos, y su particular 'respeto' y 'tolerancia' hacia los que no compartimos su visión de la vida, y su coherencia en la defensa de la austeridad y los valores no materiales. Decido abortar la misa que imparten entre humo, un fuerte olor a incienso y un enorme y ruidoso órgano, y lo hago con mi propia música en el Ipod y un 'middle finger' en mi dedo; curiosamente, tenía sonando de mi última escucha '666 Conducer', y es que, consciente o inconscientemente, había entrado en Milán con Black Rebel Motorcycle Club (banda fetiche que compartimos con la A-Lombarda; de hecho, un concierto suyo al que fuimos juntos fue mi última entrada del primer blog de dEsoRdeN). Pero busco con total premeditación y rabia el 'Antichrist Superstar', y me pongo de un tirón a todo volumen la susodicha canción, '1996' y 'Minute Of Decay'. Os aseguro que todo esto mezclado con el órgano de la misa y en ese escenario ha sido una experiencia acústica impresionante. Ver a la gente rezando, o a abuelas que casi no podían ni andar arrodillándose ante imágenes religiosas me ha parecido denigrante y vomitivo. Mi rabia era tal que he decidido ponerme la gorra de camino a la salida, y cuando un perro de la secta me lo ha recriminado, le he señalado la salida y, por supuesto, no me la he quitado. Y, obviamente, he decidido renunciar a mi idea inicial de subir al Duomo para verlo desde arriba, porqué me niego a financiar sectas con un solo céntimo de mi dinero. Muerte a todas las religiones del mundo.


Como el día en el campo de la Fiorentina, el partido ha sido aburrido de cojones, y me ha hecho valorar aún más lo que hace el Barça cada domingo (por cierto, no sé ni si han jugado este fin de semana). Pero el Milan ha ganado 3-1, y Balotelli ha marcado uno, ha dado la asistencia de otro, y ha provocado el rechace del otro. Saliendo del metro, han empezado a caer 4 gotas, y tras una buena tronada, ahora veo y oigo la lluvia desde la cama. Justo en el único sitio donde las previsiones eran de no-lluvia. Me habría hecho gracia curiosear la noche milanesa, pero no hay mayor enemigo dEsoRdeNado que la lluvia (al margen de la fatiga que empiezo a acumular). Mañana lunes se acaba la aventura italiana en el aeropuerto de Malpensa, donde me reencontraré, años después, con la A-Lombarda...



diumenge, 1 de setembre de 2013

LaUgh iS iN tHe AiR...


Había ido escribiendo a ratos durante distintos momentos del día, y no me ha guardado nada. En condiciones normales, estaría sacando fuego por las muelas (traducción literal de la expresión catalana), pero he cenado tan bien que hasta estos pequeños grandes dramas cotidianos se llevan mejor. En fin, voy a intentar reescribir todo lo que había hecho, allí donde me lleven la memoria y las hadas de este momento preciso...

Me he levantado con despertador por primera vez en los últimos días, en una titánica batalla entre el maldito temporizador y mis ganas de 5 minutos más. Me ha parecido escuchar el timbre, y tras la ducha y picar algo, me he topado de morros con una pareja que esperaba en el rellano. He llegado a la estación con media hora de antelación, en un lamentable acto de aburguesamiento que ha roto con la tradición de mis sprints por los andenes transalpinos. Ya en el tren, mientras escribía, me he dado cuenta de que con las tablets se vuelve a la técnica de las pulsaciones por minuto, e incluso el sonido del teclado imita al de las antiguas Olivetti. Supongo que cuando Kerouac escribía por ahí no debía ser tan diferente (sí, he tenido los santos coglioni de compararme con Kerouac, y me he quedado tan ancho...). La primera cosa que he visto desde la ventana del tren al llegar a Verona ha sido el estadio de fútbol, y es que ya se sabe que la cabra tira al monte. El camino desde la estación me ha parecido feísimo, entre el Viale y calles 'polinganeras'. Al llegar al B&B, he picado al timbre y no contestaba nadie, y ya me veía como la pareja de la mañana pero a la hora de comer y con hambre de búfalo. Al llamar al teléfono, un chaval entre empanado y pillado in fraganti en vete a saber qué me ha pedido '"due minuti". Todo arreglado, y la verdad es que la habitación es acogedora, con las estatuas en la escalera y esa terracita soleada donde se debe estar de muerte cuando cae el sol. Como en el Caffè all Teatro un rissotto ai funghi porcini muy bueno, pero por lo que cobran ya podrían ser un poco más generosos con las raciones. Puestos a ser tiquis-miquis, hubiera preferido que mis vecinos de mesa ni fueran de esos alemanes que cuando hablan parece que te estén enviando a un campo de concentración; no, no es un tópico, sinó la hostilidad de un idioma sónicamente agresivo. La comparación con la musicalidad suave de las dos italianas de al lado hace todavía más flagrante la comparación...

 Cláxons y un coche envuelto en papel de water indican que alguien se casa junto al anfiteatro. Entro con mi Tarifa Per La Patiglia, y pienso que me sirve para compensar los robos en comida y alojamiento de estos días. La justicia divina dEsoRdeNada es así. Me siento en la sombra y me pongo a escribir este fragmento (el original), por el simple gusto de pensar que un trozo de dEsoRdeN fue concebido allí donde hace unos cientos de años aplaudían y aprobaban con jolgorio que unos leones devoraran a otras personas. Ahora sigue pasando lo mismo, pero todo es más sutil e hipócrita...


 La casa de los Capuleto es un mini-parque de atracciones bastante kitsch. Sus muros son sin duda precursores de facebook, donde oficializar y dar 'entidad' (no sé de qué, pero entidad) a los amores, sea en las paredes, chicles, tiritas, post-its, o los candados rosas o rojos que venden allí para la ocasión (y que dejarás allí instantes después de haberlos pagado, con tu nombre y el de tu amad@, que posiblemente te esté poniendo los cuernos con el lechero, tu mejor amiga o tu asesor matrimonial). Yo también he dejado mi mensaje, y os reto, si váis, a encontrarlo, fotografiarlo y enviármelo. Al entrar en la casa (gratis otra vez, sí, qué pasa?), miro por las ventanas de detrás y me pregunto qué deben pensar los vecinos de todo el show. Lo que está claro es que esa casa está encantada desde hace cientos de años: primero, el pesado del mozo aquél que venía a cantarle serenatas a la chiquilla de la casa, con el único objetivo de beneficiársela y disfrutar de sus atributos (que ya podría enviarle un mensaje, como todo hijo de vecino); y ahora, toda esta gente que viene a Verona sólo por darle un poco de romanticismo de cartón piedra a sus vidas de decepcionante normalidad sentimental, de esa de ni chicha ni limoná. Pobres vecinos, en fin...


Un par de horas después, escribo sentado desde desde lo alto del muro del Castel di San Pietro. Bajo la preciosa luz anaranjada del sol que empieza a caer y una ligera brisa, el relax es máximo, tras una ascensión a base de intuición que me ha llevado a la paz total en un parque semiabandonado y silvestre, donde he podido disfrutar solo y sin guiris de unas bonitas vistas de la ciudad. Al ir a la parte de atrás, justo pasando por la piedra pintada con un símbolo mod, he visto un perro y el que se supone que era su amo, hablando con alguien de género y número indefinido. Como ése era un escenario ideal para actos amatorios, lisérgicos o para descuartizar al primer insensato que se perdiera por allí, he optado por dejarles continuar lo que fuera que estaban haciendo y marcharme. En la cima, me he cruzado con una chica de blusa blanca y pechos-cañón, empezando por unas aureolas del tamaño de marte que debían verse desde Nápoles. Sí, ya veis que el espíritu de Romeo y Giulietta también me ha poseído, como a las... 7 bodas que he visto en menos de 3 horas paseando por la ciudad!! Por mucho que sea sábado, me parece desproporcionado, y más un 31 de agosto. Mientras escribía en la cima, se me ha sentado delante, y como posando, una rubia de esas que de entrada intimidan, aunque luego quizás sean más lerdas que un zapato cuando empiezan a hablar. Le he hecho 3 o 4 fotos furtivas probando distintos filtros, y cuando he iniciado el descenso de vuelta a la ciudad, me ha pasado delante, alimentando mi imaginación de hombre en mes de agosto.


De vuelta hacia el centro, me enamoro de unas bambas, y tras debatir conmigo mismo cómo narices meterlas el lunes en el equipaje si no quiero facturar, decido que ya encontraré la manera. Con lo que me cuesta a mi que me guste la ropa, no es cuestión de dejar pasar estos trenes (aunque luego volveré y las tendrán en la tienda de la esquina, está claro). Cerca de 'casa', encuentro un restaurante con buena pinta y decido que me apetece un pequeño homenaje, tras días de comida de batalla. Por poco más de lo que me han atracado estos días, ceno de narices en un sitio agradable, escuchando jazz, y con una simpática camarera que me trata con atención. Al salir de Il Ciottolo', veo que ha refrescado, y aunque tengo tentaciones de salir a dar una vuelta nocturna por el sábado veronés, me está empezando a dar algo de perezzzzzzzzz...


 PD: la dichosa canción me persigue; y se engancha bien, la jodía...